Efemérides futboleras (25j/1j)

Texto e ilustraciones/Miquel Sanchis

En nuestro espacio de efemérides repasamos las mejores anécdotas, los datos más curiosos y en definitiva las historias que no podemos pasar nunca por alto al recordar el fútbol prepandemia. Si quieres ser el que más sabe de tus colegas, te recomendamos seguir cada jueves las efemérides futboleras de la semana, y ya verás en poco tiempo lo «apañao y empollao» que estás, serás un auténtico sabiondo del deporte rey.

SEMANA DEL 25 DE JUNIO AL 1 DE JULIO

El 25 de junio de 1978, Argentina conquistó su primer campeonato mundial. La albiceleste hacía de anfitriona en un torneo salpicado por la polémica celebración del evento en un país bajo una dictadura. Johan Cruyff rechazó acudir a la gran cita, y también el revolucionario Paul Breitner que no quiso viajar al país de Videla. En un mundial también marcado por algún resultado sospechoso, finalmente los goles de un magnífico Mario Alberto Kempes dieron el triunfo a Argentina. Gran parte del país lo celebró, apenas a unos metros del Monumental, los gritos eran de tortura.

Tuvo opciones la selección Orange de conseguir la victoria, Rensenbrick envió un balón al poste que hubiera podido cambiar la historia, pero desafortunadamente para los holandeses, las derrota en la final de la Copa del Mundo les acompañó por segunda vez consecutiva.

10 años después, el 25 de junio de 1988, la selección de los Países Bajos logró la Eurocopa, que hasta ahora es su único título en grandes torneos. Los holandeses, a las ordenes de Rinus Michels, practicaron su fútbol total y con hombres como Van Breukelen, Ronald Koeman, Frank Rijkaard, Ruud Gullit o Marco Van Basten lograron la victoria en el torneo que se celebró en Alemania. En la final, vencieron por 2 a 1 a la temible Unión Soviética, y Van Basten dejó un gol para la historia.

Como ocurre en muchas ocasiones, los campeones cayeron en su debut ante la Unión Soviética, pero después vencieron a Inglaterra e Irlanda. En semifinales batieron a la anfitriona y siempre temible Alemania, y en la final se vengaron de la URSS, que en sus filas tenía a gente como Belanov, Mikhailichenko o el portero Dasayev.

El 26 de junio de 1968 nació una leyenda

Paolo

Maldini

Su padre, Cesare Maldini, había sido leyenda del Milan y de la selección italiana y su hijo Paolo optó por copiar a su ancestro, es más, lo superó. 
Llegó al AC Milan en 1978 y lo abandonó en 2009, 31 años después, con más de 900 partidos disputados con el primer equipo. 

Su debut con los mayores llegó en 1985, con todavía 16 años, y en su segunda temporada ya se hizo con el puesto de titular.

Era un defensa elegante, rápido, con buena anticipación, pundonor, que podía actuar tanto de lateral izquierdo como de central y era todo un especialista en robar balones. También era un defensa inteligente, incluso limpio, que formó parte del mejor Milan de la historia con el que ganó cinco Copas de Europa entre otros títulos. 

Hablar de Maldini es también hablar de récords, marcó el gol más rápido de una final de Copa de Europa en 2005, junto a Paco Gento es el futbolista que más finales de Copa de Europa ha disputado con 8. También el futbolista que más minutos ha disputado en la historia de los mundiales y en la Serie A. Su dorsal número 3 fue retirado en el A.C.Milan, su único club.

Con la selección disputó cuatro mundiales: 90, 94, 98 y 2002, y se le resistió el trofeo, siendo tercero en Italia 90 y subcampeón en USA 94. Otro dato, jugó 23 partidos mundialistas y en todos jugó los 90 minutos. 
Luego, en tiempos modernos les dan balones de playa a Cannavaros… ¡menuda falta de respeto a gente como San Paolo il Bello!

Ahora ha vuelto a su Milan, como director deportivo, para con sus ojos, que llevan tanto fútbol, intentar devolver a la entidad la gloria perdida. En el estudio de Odio el Fútbol Moderno nos levantamos de la silla cada vez que Maldini cumple años, nos ponemos en pie y aplaudimos durante tres minutos a esta gran leyenda del fútbol mundial.

El 26 de junio de 1992, Dinamarca tocó el cielo. La selección que viajó a la Euro de Suecia a última hora ,y en chancletas, a causa de la baja de Yugoslavia., se proclamó campeona al vencer a Alemania por 2 a 0 en la final. «La Dinamita Roja», sin su estrella Michael Laudrup, fue la gran sensación del torneo.

Vamos a contar la historia de todo un héroe del combinado nacional danés, autor del segundo gol de la final y leyenda en su país, Kim Vilfort.

Vilfort era un mediapunta, que acostumbraba a ver puerta con facilidad, con mucha envergadura, que creaba espacios y que hacía el juego fácil para sus compañeros en el ataque como Povlsen o Brian Laudrup. Había jugado en el Skovlunde y el Frem antes de probar suerte en el Lille francés. Volvió a Dinamarca, al Brondby, donde se convirtió en toda una leyenda. 
A la Eurocopa del 92 llegó con serias dudas, su hija de 7 años, Line, atravesaba la etapa terminal de una Leucemia. Vilfort finalmente acudió a la cita, y chutó con fe aquel balón raso desde la media luna del área que dio en el poste y entró, Dinamarca conseguía una gran hazaña, y su héroe daba unos saltos de alegría entre lágrimas. 

Al finalizar el partido todos se felicitaban, sobre todo a Schmeichel que realizó un recital de paradones. Vilfort lloraba desconsolado, diez días después de finalizar el torneo su hija falleció.
Todo un héroe en su país, y en el Brondby, donde se retiró en 1998 dando el título de Liga al club en su último gol como profesional.

El 27 de junio de 1995 se jugaron los once minutos de una final empatada y aplazada por la lluvia tres días antes. Aquella tarde se reanudó la final de Copa que disputaron Valencia y Deportivo, los equipos preparaban la prórroga, pero apareció Alfredo Santaelena, que en poco más de un minuto de juego sorprendió a Zubizarreta. Y ese gol valía mucho, tanto como el primer gran título de la historia para el Deportivo de la Coruña. El título que se merecía el Superdepor.

27 de junio cumple años uno de los mejores futbolistas que ha dado España, un caballero del fútbol llamado Raúl González Blanco. 
En su debut en la Romareda en octubre de 1994, cuando todavía era un chaval delgaducho, ya muchos presagiaron el gran futbolista y el futuro de un delantero repleto de talento, creatividad, desparpajo y sacrificio. 
No estaban equivocados, fueron muchas temporadas las que rindió a un nivel altísimo en el Real Madrid, hasta 2010, y todavía le dio tiempo a callar bocas a los que decían que estaba acabado liderando al Schalke 04 y dejando muestras de su grandeza. 
Después tuvo una retirada dorada en Qatar y en los Estados Unidos, colgando las botas en el Cosmos como ya se había retirado algún que otro rey del fútbol. Podríamos contar mil anécdotas, jugadas, goles, gestos, o el no balón de oro de un futbolista que marcó a una generación entera. Pero quizás, estas palabras de Jorge Valdano simplifican a la perfección lo que era este pedazo de futbolista.

“El fútbol es técnica, táctica, profesionalidad, solidaridad, pero si es un bien espiritual, se puede decir que Raúl es el alma del Real Madrid. De todas las imágenes que conservo con él, me quedo con una, muy íntima, que viví siendo Director General. Bajé al vestuario tras un partido que exigió un esfuerzo tremendo, sobre todo para él. Recuerdo que le vi en la camilla, cubierto de mantas y temblando de frío. Era la imagen de un jugador que había desafiado los limites y éstos se habían revelado. Fue una imagen de un impacto tremendo, que pinta al Raúl que llega siempre hasta los límites de lo posible. Tres días después estaba jugando”.

La tarde de Oleg Salenko

Un martes 28 de junio de 1994, el delantero ruso hizo la gesta de marcar cinco goles en un partido de un mundial, en aquel 6-1 que los rusos le endosaron a los leones indomables. En principio parecía que nada iba a suceder aquel día, nada más que un calor de miedo en un partido intrascendente del mundial de USA 94. Camerún tenía un punto y los rusos no habían conseguido puntuar en los dos partidos anteriores. Ambas selecciones estaban preparando ya las maletas para volver a casa, pero de alguna manera aquel encuentro pasó a la historia.

Ambos porteros jugaron con pantalón largo, tanto Stanislav Cherchesov como Jacques Songo’o, además el veterano Roger Milla de 42 años marcó el último gol con su selección, tras jugar 3 mundiales, y a la vez conseguir el récord de ser el jugador con mayor edad en anotar gol en una Copa del Mundo. Pero sobre todo nos acordamos de aquel partido del 28 de junio por ser el día en que Oleg Salenko se convertía en el primer futbolista en anotar 5 goles en un partido de Copa del Mundo.  
 

Un 29 de junio pasó a la historia por albergar el último y definitivo partido de la triple final de la Copa de España que disputaron la Real Sociedad y el Barcelona en 1928. Entonces no existían las tandas de penaltis, y si un partido terminaba empatado se jugaba otro días o semanas después. Tres partidos se tuvieron que jugar para decidir al campeón, tres partidos jugados entre mayo y junio del 28, en los Campos de Sport del Sardinero, siendo esta la única final de Copa que ha albergado el mítico estadio santanderino. 

En el primero, personajes ilustres como Rafael Alberti o Carlos Gardel, se encontraban entre los espectadores de unas gradas abarrotadas. El poeta del Puerto de Santa María quedó prendado por la actuación del portero húngaro del Barcelona, Platko, que tras una entrada del delantero txuri-urdin Cholín, quedó tendido en el suelo, inconsciente, y con una tremenda brecha en la cabeza que cubrió camiseta y barro de sangre. Finalmente el portero se incorporó y salió a jugar con la cabeza vendada. Así que Alberti decidió dedicar unas letras a Ferenc Platko que comienza con los siguientes versos:

«Nadie se olvida, Platko, no, nadie, nadie, nadie, oso rubio de Hungría. Nadie se olvida Platko, Ni el mar, que frente a ti saltaba sin poder defenderte. Ni la lluvia. Ni el viento, que era el que más rugía. Ni el mar, ni el viento, Platko, rubio Platko de sangre, guardameta en el polvo, pararrayos. No nadie, nadie, nadie. Camisetas azules y blancas, sobre el aire. Camisetas reales, contrarias, contra ti, volando y arrastrándote. Platko, Platko lejano, rubio Platko tronchado, tigre ardiente en la yerba de otro país«

UP THE IRONS!

Un poco antes de la final de Platko, el 29 de junio de 1895 se fundó el Thames Ironworks and Shipbuilding Co. Ltd. que desde 1900 lo conocemos como West Ham United. Del club del este de Londres han salido muchos futbolistas con talento, por lo que en Inglaterra es conocido (además de Hammers o Irons) como La Academia del Fútbol. Además, posee un uniforme muy genuino (cuenta una leyenda que ganado al Aston Villa por una apuesta sobre una carrera). El West Ham jugó 112 años en uno de los estadios con mejor ambiente del Reino Unido, Boleyn Ground.
Vestidos de Hammers hemos visto a muy buenos futbolistas, incluso a los Iron Maiden.

Argentina campeona, superó en la fase de grupos a Corea del Sur, Italia y Bulgaria, se deshizo de Uruguay en octavos, de Inglaterra en cuartos, de Bélgica en semifinales y en la gran final venció por 3 a 2 a Alemania Federal.

Y fue el 29 de junio de junio de 1986 que Argentina logró su segunda Copa del Mundo. Sin duda, la actuación de Diego Armando Maradona fue clave para que la albiceleste se impusiera a sus rivales. Pocas veces (nunca) se ha visto una actuación tan sobresaliente en una gran cita como la que realizó el 10 en aquel mundial celebrado en México. Nadie podía imaginar entonces que aquel revolucionario futbolista, el Diego de la gente, se convertiría años después en un ángel caído y en un luchador contra sí mismo, en un auténtico poeta maldito.

La boda de Smicer

El 30 de junio de 1996, la República Checa y Alemania jugaron la final de la Eurocopa en el estadio de Wembley. Apenas 3 años antes, Checoslovaquia se había dividido pacíficamente y el país que tuvo bastantes alegrías futboleras (especialmente con aquella Eurocopa que ganó con el gol de Panenka) quedaba dividido en dos, Eslovaquia y la República Checa. Las opciones de construir un gran combinado que rememorara los mejores tiempos de Checoslovaquia eran prácticamente escasas. Aun así, la República Checa consiguió clasificarse para la Eurocopa de Inglaterra, la primera con 16 equipos. Encuadrados con Alemania, Italia y Rusia el bueno de Smicer tuvo una fe ciega con el nivel de sus compañeros y decidió poner la fecha de su boda a dos días de la final del torneo. 

Y pasó lo que nadie podía imaginar, los Nedved, Bejbl, Kuka, Poborsky, Kouba, Nemec y compañía fueron pasando de ronda, además con gol in-extremis del propio Smicer en el partido ante Rusia, que sirvió para clasificar a los checos. 
Después vino la cucharilla de Poborsky ante Portugal, los penaltis contra Francia, y sin comerlo ni beberlo la República Checa se plantaba en la final contra Alemania. 
Smicer tuvo que decidir entre amor o balón, final de Eurocopa o boda, y estresado por la situación llegó a un acuerdo con su prometida y el seleccionador. Vladimir Smicer siempre será recordado por abandonar Inglaterra a tres días de jugar la final para casarse y volver el mismo día del encuentro para jugar la prórroga más importante de su vida.

Una boda express que no acabó con regalo, pues ya sabemos que el fútbol se inventó en Inglaterra y juegan 11 contra 11 pero siempre (o casi) gana Alemania. En 1996 fue así, en la única final decidida por aquel invento llamado gol de Oro. 
A Smicer, que pudo completar su viaje de novios, el escaparate de la Euro le sirvió para dejar el Slavia de Praga y fichar por el Lens. De ahí pasó al Liverpool y un gol suyo ayudó a los reds a ganar la Copa de Europa con aquella remontada al Milan en 2005. Este mediocentro o mediapunta jugó después en el Girondins y volvió a su Slavia de Praga donde jugó hasta 2009.

Y llegamos al 1 de julio, ya que en 1903, 170 trabajadores de la planta química de Bayer firmaron una petición para crear un club deportivo. Y por fin, el primero de julio de 1904, se creó el Bayer 04 que pronto tuvo su sección de fútbol compitiendo en la Segunda División del distrito de Colonia.

Tras la Primera Guerra Mundial, el club se mudó a Leverkusen y como Bayer 04 Leverkusen reconocemos al club alemán, un auténtico coco en las competiciones europeas ¿o no?

Y hasta aquí las mejores efemérides que encontraréis esta semana, ya podéis «cervecear» en cualquier terraza y dároslas de expertos futbolistas. Ah, y no os caséis nunca en fecha de Mundial o Eurocopa, no seáis Smicers.