Efemérides futboleras (24s/30s)

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Miquel Sanchis

Ya llevamos dos jornadas de Liga pero el maldito Covid sigue extendiéndose a ritmo frenético. Futbolistas en cuarentena, partidos aplazados, estadios vacíos… el fútbol sigue a su manera pero es inevitable pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor. Inauguraciones de estadios con solera, aniversarios de grandes futbolistas, partidos memorables y anécdotas inolvidables, vamos a repasar que ocurrió en el fútbol por estas fechas cuando todavía estébamos lejos de pensar en pandemia.

SEMANA DEL 24 AL 30 DE SEPTIEMBRE

El Camp Nou, el templo del barcelonismo, abrió sus puertas tal día como hoy, el 24 de septiembre de 1957, día de la Mercè, patrona de Barcelona, y en su partido inaugural el Barça se enfrentó al Legia de Varsovia. Unos días después, se estrenó en partido oficial en la cuarta jornada de Liga contra el Jaén. 
El antiguo campo de Les Corts se había quedado pequeño en los años 50, especialmente porque un tal Laszlo Kubala movía a las masas con su juego mágico. Se construyó un estadio majestuoso, de los más grandes del mundo, y en el que han sucedido un montón de partidazos, golazos y anécdotas que seguro bien recuerdas.

Karl-Heinz Rummenigge ha sido uno de los mejores futbolistas de la historia del fútbol y nació el 25 de septiembre de 1955; ganador del balón de oro al mejor jugador europeo en 1980 y en 1981. Fue un delantero muy rápido y habilidoso, con un gran cambio de ritmo y una potencia espectacular. Lideró el Bayern de Munich con el que lo ganó todo y fue subcampeón del mundo con Alemania en los mundiales de 1982 y 1986. De haber salido vencedor en alguno, hoy tendría, si cabe, más respeto todavía. Jugó también en el Inter de Milán y finalmente en el Servette suizo hasta que alguien le dijo «retírate ya Rummenigge». Gran coleccionista de relojes, tuvo una anécdota en el aeropuerto de Munich con unos relojes que le habían regalado unos jeques de Catar, y tuvo que pagar una pasta para no ser procesado. Chanchullitos modernos vamos. A sus más de 65 años todavía no ha perdido la pasión por el fútbol y su deseo de competir, es desde hace tiempo una especie de director general del Bayern de Munich e intenta cubierto en traje y corbata lo mejor para su club, a veces suelta alguna perla, es crítico, y si algún otro equipo grande tiene la insolencia de ir a pescar al vestuario del gigante de Baviera se enciende como una bombilla.

También un crack como Igor Belanov nació un 25 de septiembre. Natural de Odesa (Ucrania) destacó en el Dinamo de Kiev campeón de la Recopa de 1986, y se convirtió en uno de los líderes de la selección de la Unión Soviética. Con la camiseta de la CCCP, maravilló en el mundial de Mexico’86 y en la Euro de Alemania´88 donde comandó a su selección hasta la final. En aquella final Van Breukelen le paró un penalti. Era un delantero inteligente, y rápido como un diablo.

En 1989, con la caída del telón de acero, fichó por el Borussia Mönchengladbach, pero su rendimiento fuera de la Unión Soviética dejó mucho que desear, ya había perdido chispa, imaginación y punta de velocidad, y además a su mujer le dio por cometer alguna fechoría en una tienda alemana que motivó su marcha del club. 
Después jugó en el Eintracht Braunschweig (aquellos que llevaban Jägermeister de sponsor) y en 1995 volvió a su país. 

Tras colgar sus botas negras, el «Cohete» se convirtió en todo un hombre de negocios balompédicos. Ha creado escuelas de fútbol en Odesa y compró el FC Will suizo. Allí puso a currar a su amigo Zavarov y no le tembló el dedo para señalar la puerta de salida al primer entrenador que no cumpliera las expectativas. El Cohete, un futbolista de otros tiempos. Balón de Oro en 1986, casi nada.

Seguimos con aniversarios de cracks por estas fechas, porque una leyenda romana nació el 27 de septiembre de 1976.

“Si hubiera salido de la Roma habría ganado 3 Balones de Oro. Muchos me critican, pero este era mi sueño desde niño».

Con esta frase describe Totti su amor por el club romano, en el que desarrolló toda su carrera como profesional, desde 1992 a 2017, convirtiéndose en el futbolista referencia, capitán y leyenda. 25 campañas en las que Totti dejó innumerables muestras de calidad y goles, nada más y nada menos que 307 goles en 786 partidos con la camiseta giallorossa. El que más ha jugado para la Roma, el que más goles ha marcado y el más respetado por una afición que lo sigue idolatrando. Siempre ocupando posiciones ofensivas, era un delantero elegante, habilidoso, con buen disparo y con una capacidad para crear jugada de la nada impresionante. Además le pegaba con las dos piernas, tenía buen remate, potencia y un físico imponente. Consiguió ganar el scudetto con la Roma en 2001 y fue campeón del mundo en 2006 con la selección de Italia.  Conocido como Il, Capitano, El Gladiador, El Emperador o el Bambino de Oro, cualquier calificativo se queda pequeño para describir el sentimiento que provoca en la afición romana Francesco Totti. Es respetado por todo el mundo del fútbol.

El 27 de septiembre de 1972 Las Palmas venció por 4-0 al Torino en Copa de la UEFA, remontando el 2-0 en contra de la ida. Uno de los partidos más grandes de la historia de la Unión Deportiva. Una hazaña increíble.

«Es que en aquella época remontar un dos a cero contra un equipo italiano era imposible. Para hacerle uno ya tenías que luchar… imagínate lo que fue meterles cuatro goles a un equipo tan importante como era este». Aseguró Mame León, futbolista de LAs Palmas por aquellos tiempos.

El Club Atlético Peñarol nació el 28 de setiembre del año 1891, gracias a la iniciativa de los obreros y empleados de la compañía ferroviaria de origen inglés, que operaba en Uruguay desde 1878. Desde su creación bajo el nombre de «Central Uruguay Railway Cricket Club», fue conocido como Peñarol, en referencia a la zona de surgimiento de la Institución. Además adoptó el mote de carboneros y los colores amarillo y negro por sus raíces ferroviarias. Con 5 Copas Libertadores y 3 Intercontinentales además de la gran cantidad de títulos nacionales que luce en sus vitrinas, el Peñarol es uno de los clubes con mayor palmarés del mundo. ¡Larga vida a Peñarol!

El 28 de septiembre de 1884 abrió el estadio de Anfield sus puertas por primera vez. Propiedad de John Orrell, el estadio fue la casa del Everton hasta 1892 cuando el club se marchó por un desacuerdo sobre el precio del alquiler, dejando al estadio huérfano de equipo. Fue entonces cuando John Houlding, un hombre de negocios amigo de John Orrell creó el Liverpool F.C. propietario hoy de este emblemático estadio que posee una atmósfera tan especial. This is Anfield.

Andriy Mykolayovych Shevchenko nació el 29 de septiembre de 1976 en la localidad ucraniana de Dvirkivshchyna de donde tuvo que huir diez años después a causa de la catástrofe nuclear de Chernobyl. Ya a finales de los 80, el Dynamo de Kiev lo reclutó para sus categorías inferiores y Shevchenko comenzó a ganarse la popularidad por toda Europa a principios de los 90 cuando iba a disputar torneos de juveniles bien con su equipo como con la selección de Ucrania. Por ejemplo, en el COTIF de L’Alcudia tuvo una actuación destacada. 

Pasaron unos añitos y Andriy Shevchenko eligió un escenario mágico para presentarse al mundo del fútbol, el Camp Nou, donde el 5 de noviembre de 1997 le endosó un hat-trick al Barça que hizo llorar a alguien, siendo clave en la machada del Dynamo de Kiev que ganó ese día 0-4 a todo un Barça. Era la Champions 97/98 y Europa se fijaba en el rubio delantero. 
La temporada siguiente el Real Madrid también sufrió los goles de Shevchenko y fue el Milan el que apostó por fichar al goleador ucraniano, a cambio de un buen pastizal que en seguida salió rentable.
Shevchenko era rápido, intenso, y tenía una enorme determinación, olía el gol como solo los mejores delanteros saben y con 24 goles en el duro campeonato italiano de finales de los 90 ya se convirtió en el máximo goleador en su primera temporada. Siete campañas jugó de rossonero, y consiguió ganar la Copa de Europa en 2003. Se convirtió en referente, ídolo y leyenda del Milan, donde Sheva fue feliz marcando goles y donde se convirtió en el mejor futbolista del mundo en 2004. 

En 2006 fue traspasado al Chelsea en lo que fue el fichaje más caro de la historia de la Premier. Pero en Londres comenzaron los problemas de hernia y el declive del potente delantero. Tras dos temporadas discretas fue cedido al Milan y terminó jugando sus últimos años en el Dynamo de Kiev, donde había empezado todo y donde Shevchenko es considerado una leyenda. 
Fue el tercer ucaraniano en conseguir el balón de oro tras Oleg Blokhin e Igor Belanov.

Colgó las botas en 2012 y en la actualidad sigue felizmente casado y es un empresario de éxito. También es embajador de Aldeas Infantiles SOS y tiene fundaciones en favor de niños huérfanos. Lo intentó en política, con el partido «Arriba Ucrania» pero tuvo bastante más éxito como futbolista que como político.

Curioso es que dos de los tres balones de oro ucranianos nacieran en la misma semana, y curioso es que el Camp Nou también abriera sus puertas en esos días, porque Shevchenko se doctoró con un memorable hat-trick en el feudo azulgrana, aunque precisamente el 29 de septiembre de 1993, el Barcelona realizó una de sus mayores exhibiciones europeas al vencer al Dynamo Kiev por 4-1 con una remontada histórica. Eran los años del Dream Team y el temporadón de Romario, aquel día se jugómucho a fútbol ante los ucranianos.

El 29 de septiembre de 1996 fue el día del popular «Rafa no me jodas», aunque realmente se dijo un «Vaya joder Rafa». 
La famosa frase la dijo el árbitro Mejuto González al juez de línea Rafa Guerrero, en una conversación que fue captada por las cámaras. 
Era 29 de septiembre de 1996, y en la Romareda se disputaba un partido de Liga entre el Real Zaragoza y el F.C Barcelona. Tras una patada de Fernando Couto a Xavi Aguado dentro del área maña, Jesús Solana dio un manotazo al portugués, que no dudó en exagerar la acción tirándose al suelo; Rafa llamó al árbitro Mejuto González para avisarle con la después famosa frase «Penalty y expulsión». A partir de ahí empezó una conversación con Rafa y Mejuto como principales protagonistas. Además Rafa Guerrero se equivocó y culpó a Aguado que sería expulsado. El marcador en ese momento era de 3-2 a favor del Zaragoza, que vio como finalmente se le escapaba el partido por 3-5 en una de las decisiones más polémicas de la historia de la Liga.
A partir de ese momento, el árbitro Rafa Guerrero se convirtió en un personaje mediático, y la prensa catapultó a la fama a un linier que había cometido un error. Nunca un error fue tan premiado, pues a Rafa le cambió la vida para bien.

El 30 de septiembre de 1962 nació Frank Rijkaard.

Formado en la inagotable cantera del Ajax, destacó por su omnipresencia en el campo. Incansable, recorría gran parte del terreno de juego, convirtiéndose en un magnífico todocampista, capaz de ocupar posiciones defensivas y llegar a gol con facilidad. Destacó en el Ajax de Amsterdam durante los 80, hasta que chocó con Cruyff, y se marchó al Sporting de Portugal de donde fue cedido al Real Zaragoza en busca de minutos.

Sus cualidades no habían pasado desapercibidas por el Milan italiano, donde Frank pasaría los mejores años de su carrera deportiva, coincidiendo con otros dos holandeses de mucho talento, Ruud Gullit y Marco Van Baten. Ganaría un montón de copas con los rossoneri, y además la Eurocopa de 1988 con la selección de los Países Bajos.
Sobrado de físico, de técnica, y de sabiduría todavía ganó la Copa de Europa liderando un maravilloso grupo de chavales prometedores en el Ajax de 1995.

Siempre se mostró de manera ejemplar, aunque perdió los nervios en el mundial de Italia 90, con aquellos escupitajos insolentes a Rudi Voller. Lapos que traspasaron del campo a la política, pues muchos vieron en el feo escupitajo una venganza naranja hacia Alemania, a destiempo.

Se retiró y se puso a entrenar, dirigió a la selección de los Países Bajos y al Sparta de Rotterdam hasta que Laporta lo eligió como técnico del Barcelona. Los comienzos fueron duros, pero con el tiempo llegaron los triunfos, un fútbol de fantasía y el éxito. 
Ahora ya no entrena, dice que prefiere dedicarse a otras cosas, no sabemos a qué.

Y hasta aquí las efemérides de la semana. Seguimos aprendiendo de fútbol seguimos contextualizando nuestra vida respecto al calendario futbolero, en fin, seguimos, que ya es importante.