Jaap Stam

Pues ni caso le hemos hecho algunos al fútbol de selecciones, si hasta pensábamos que el partido de España contra los Países Bajos era hoy, y por eso hemos dado los buenos días recordando a Gullit y Van Basten. Es lo que tiene la vida moderna, que no le prestas atención a nada. También nos habíamos dejado programada para este día, una gran calva neerlandesa, la de Jaap Stam, un zaguero de esos de antes, de los que daban miedo.

Y es que «La Roca de Kampen», es uno de los defensas más fuertes de las últimas décadas, todo un hombre que protegía la zaga, y que en sus mejores años todos hubieran querido tener en su equipo. Jaap Stam era fuerte, duro, contundente, aguerrido, y siempre será recordado por la intensidad con la que jugaba, por su calvície, y por la mirada de perdonavidas que insuflaba al primer delantero que osara salirse con la suya. 

Este portento físico, de 193 centímetros de altura y mucha espalda, debutó con pelo en la liga holandesa en 1992, en el Zwolle, y pasaría por el Cambuur y el Willem II antes de recalar en el PSV Eindhoven en 1995.
Allí destacaría como defensa férreo, y en 1998 el Manchester United se hizo con sus servicios. En un equipo inolvidable, ganó el «triplete» en su primera temporada. Se convirtió en uno de los mejores defensas del mundo, y se le ocurrió escribir una biografía.
En su libro soltó perlas como que David Beckham era poco inteligente, y no aprobaría un examen de matemáticas para niños de cinco años, que los hermanos Neville eran unos quejicas, o que Alex Ferguson tenía mal perder y daba instrucciones de tirarse a la piscina en competiciones europeas. A Alex Ferguson no le gustó el libro de Stam, y decidió traspasarlo a la Lazio, a pesar de que el holandés había sido pieza clave en sus éxitos.
En la Lazio estuvo tres temporadas, con escándalo incluido, un positivo por nandrolona en un control antidoping y sanción de 4 meses. Después jugó en el Milan, donde se quedó a las puertas de ganar la Copa de Europa de 2005.
Se retiró en el Ajax de Amsterdam, en 2007, ya con 35 años.

Jaap Stam, un hombre de hierro.