Efemérides futboleras (10d/16d)

Miquel Sanchis

Goles lejanos que siempre recordaremos, victorias sorprendentes, cumpleaños de futbolistas y clubes de los más grandes, y finales intercontinentales. Si estas semanas de cenas de empresa y grupos de amigos se distinguen por algo, es por reconocer que club es el mejor del mundo. Inolvidables aquellos partidos (muchos los vimos de madrugada) que enfrentaban al campeón de América y el campeón de Europa en Tokio. Hoy ya no es así, hoy se disputa un mundialito de clubes con todos los campeones continentales más un anfitrión en un «moderno» país que paga por maquillar su poco respeto a los derechos humanos. Aquellas finales de antes y más cosas vamos a recordar en estas efemérides futboleras.

SEMANA DEL 10 AL 16 DE DICIEMBRE

Son estos días de diciembre, días grises de frío y niebla, y el 11 de diciembre de 1994 se disputó un partido en Balaídos donde costaba ver a los jugadores y al balón. Entre la niebla que atacó a Vigo, un jugador muy inteligente, el rumano Gica Hagi, realizó una genialidad antológica, marcar desde el centro del campo. Apenas había visibilidad, y crack lanzó un misil colocado que se alojó en la portería sin que el portero pudiera hacer nada. Con tanta niebla, ni si quiera los espectadores pudimos visualizar bien aquel golazo.

Precisamente un día después, pero de 1990, el madridista Santi Aragón anotó otro chicharro muy recordado debido a la distancia. Desde 42 metros sorprendió a Andoni Zubizarreta en un celebrado gol blanco ante el Barcelona en la Supercopa de España de aquel año. Santi Aragón demostró durante su carrera, especialmente en su etapa en el Real Zaragoza, que era poseedor de un toque de balón exquisito, este gol, de mucha clase, así lo demostraba.

Qué bonito era ver a los futbolistas atreverse a lanzar desde lejos, hoy los entrenadores no les dejan. La continua búsqueda de superioridad numérica en cada jugada del partido no da opción casi a la creatividad. Grandes golazos se marcaron en los 80 y 90 desde medio campo, y grandes finales de Copa Intercontinental se disputaron. Levantarse de madrugada para ver el partido entre los grandes del mundo en un patatal. ¡Qué fútbol!

Vamos con las finales intercontinentales porque el 12 de diciembre de 1982, Peñarol y Aston Villa se disputaron el título de mejor equipo del mundo. Vencieron los uruguayos, uno de los clubes más laureados del planeta, que se impusieron a los ingleses por 2 a 0.

El 13 de diciembre de 1981, el Flamengo venció por 3-0 al Liverpool en la final de la Intercontinental. En aquellos años, casi siempre se imponía el campeón americano al europeo, el Flamengo de Zico demostró ser muy superior a los reds, que en aquella época vivían su época más dorada.

El 13 de diciembre de 1987, se disputó la final intercontinental de la nieve. Porto y Peñarol jugaron en unas condiciones muy adversas, mucho más que el Celta-Barça, 2-1 ganó el conjunto luso al uruguayo en la final más nevada que uno pueda recordar.

También un 13 de diciembre, pero de 1992, mucha gente se puso el despertador en mitad de la noche para presenciar la final Intercontinental que disputaron aquel año el Sao Paulo de Tele Santana y el Barcelona de Johan Cruyff. Vencieron los brasileños, que remontaron un gol inicial de Stoichkov, fue uno de los grandes partidos de aquel temible Sao Paulo donde destacaba el centrocampista Raí.

Y también era 13 de diciembre cuando en el año 2000, el Club Deportivo Toledo vivió, posiblemente, la mejor noche de su historia. Aquel día, los manchegos eliminaron a todo un Real Madrid en Copa del Rey. Fue tremendo.

 Cada 15 de diciembre toca felicitar a Allan Simonsen, crack de la época nacido en 1952, que llegó a la Liga tras triunfar en el Borussia Mönchengladbach. El club alemán lo fichó del Vejle bK danés y formó parte de la mejor época del club junto a Heynckes, Netzer, Vogts, Stielike, Bonhoff o su compatriota Jensen.
A pesar de su estatura Simonsen sobresalía con su velocidad, su dribbling y su capacidad para crear jugada y pase de gol. Mucha clase tenía el danés, que ganó el Balón de Oro en 1977. En 1979 ficharía por el Barça y en la ciudad condal le apodarían Simonet. Allí continuó demostrando su clase y permaneció en el club azulgrana hasta la llegada de Diego Maradona. Puso rumbo a Inglaterra para jugar en el Charlton Athletic y se retiraría en su Vejle natal.
Es el único futbolista que ha marcado gol en las finales de Recopa, UEFA y Copa de Europa.

«Seremos un equipo de diablos. Nuestros colores serán el rojo como el fuego y el negro como el miedo que infundiremos a los adversarios».
Los ingleses Alfred Edwards y Herbert Kilpin, junto a un grupo de empresarios fundaron el 16 de diciembre de 1899 el Milan Cricket and Football Club, que fue dado a conocer a los pocos días en un artículo de La Gazzetta Dello Sport.

A punto de entrar en el siglo XX, aquel modesto club ubicó sus oficinas en la Fiaschetteria Toscana de la Vía Berchet en Milán. Durante el siglo XX el Milan se convirtió en un auténtico monstruo del fútbol mundial. De la mano de un personaje (para nosotros detestable) llamado Silvio Berlusconi que aportó dinero y poder, y de Arrigo Sacchi un estratega y un revolucionario de la táctica, gozó el club rossonero de su mejor época, convirtiéndose en el Todopoderoso Milan. Su modelo, fue copiado por otros equipos alrededor del mundo.