Unai Emery Echegoyen

Unai Emery vuelve al Sánchez-Pizjuán, y lo hace con el chándal del Villarreal. «Si hay un sitio especial para mi, ese es Sevilla», ha asegurado el técnico vasco que hizo historia en Nervión y ahora aspira a hacerlo con su buen Villarreal.

Unai Emery pertenece a una familia de guardametas, su abuelo fue un mítico portero del Real Unión de Irún, de cuando el equipo vasco ganaba Copas de España, allá por los años 20 y 30. Su padre también se puso los guantes, y defendió las porterías de Real Unión de Irún, Alavés, Logroñés, Deportivo de La Coruña, Sporting de Gijón, Recreativo de Huelva, Granada y Real Jaén. Pero Unai, en cambio, prefirió jugar al fútbol con los pies, lo hizo como centrocampista y debutó en Primera con la Real Sociedad, aunque pasaría su carrera deportiva entre la segunda y la segunda B, jugando en el Toledo, el Racing de Ferrol, el Leganés y el Lorca.

Pasó a ser entrenador del conjunto murciano tras colgar allí las botas. A partir de ahí, un ascenso meteórico en una década, donde ha entrenado a Almería, Valencia, Spartak de Moscú, Sevilla, PSG, Arsenal y Villarreal.
En Almería demostró ser un estudioso del juego, y sorprendió con su buena visión táctica y las jugadas ensayadas. En el Valencia clasificaba al equipo cada año a la Champions League a pesar de la fuga de estrellas, en Rusia el frío no le dejó escribir en su pizarra táctica y en el Sevilla consiguió hacer historia al ganar tres UEFAs seguidas. En el Arsenal nadie sabe qué objetivo tenía pero llevó al equipo a la final de la UEFA hace dos temporadas y en el Villarreal, ahí está, ocupando la cuarta posición, ilusionando a la afición grogueta.

Unai Emery es un tío que vive mucho el fútbol, de mucho carácter, y un gran estratega, quizás no sea simpático ni tenga carisma pero trabaja y consigue resultados, veremos hasta donde llega su equipo, y si hubiera hoy público en el estadio, el gran recibimiento que recibiría. Se lo merece.

Cromo Emery Real Sociedad. Ediciones Este