Efemérides futboleras (31d-6e)

Miquel Sanchis

Última semana de un año aciago, del que pocas cosas buenas vamos a recordar. Demasiadas muertes en el mundo y en el fútbol, el adiós de Maradona, de Antic, de Robin, de Sol, de Españeta han marcado un 2020 en el que además se alejó al público de los estadios. Cualquier tiempo pasado fue mejor, sin duda, ¿y qué ocurrió por estas fechas cuando el fútbol era fútbol? ¿Qué puede haber ocurrido en la primera semana del año?

SEMANA DEL 31 DE DICIEMBRE AL 6 DE ENERO

El 1 de enero de 1968 nació en Osijek (entonces Yugoslavia) el croata Davor Suker.

Suker fue en sus tiempos mozos un delantero sensacional, con buen manejo de la pelota, un control maravilloso, mucha velocidad y buen remate. Sobresalió muy joven en el Osijek y fichó por el Dínamo de Zagreb. Al iniciarse la Guerra de los Balcanes ficha por el Sevilla y en la Liga explota, haciendo muy buenos registros en sus temporadas en el Sevilla que le valen para fichar en 1996 por otro club que viste de blanco, el Real Madrid. Allí ganaría la Liga y la ansiada séptima Copa de Europa del club de Concha Espina. Jugó después para el Arsenal, West Ham y Munich 1860.

Todos recordamos su gran actuación en la Copa del Mundo de Francia 98, marcando seis goles y liderando a una selección que sorprendió con su fútbol, con una generación llena de talento con hombres como Zvonimir Boban, Robert Prosinečki, Robert Jarni, Mario Stanić o Goran Vlaović. En 1987, Suker, ya parte de esta generación de futbolistas talentosos ya habían contribuido a que Yugoslavia se alzara con el campeonato mundial sub-20. 

Qué talento tenía Sukerman, maravilloso delantero de la mejor época de delanteros, y además un chaval simpático, y un ligón.

Día gris el 2 de enero de 1971 para el fútbol.

En el Ibrox Park de Glasgow se jugó aquel día un Old Firm entre Rangers y Celtic. A pocos minutos del final, los locales perdían por 0-1, lo que provocó que muchos espectadores dieran por finalizado el encuentro y salieran del estadio, pero justo al final del partido Colin Stein logró el empate para el Rangers. 

Aquellos aficionados que estaban saliendo quisieron volver al estadio para celebrar el milagroso gol, pero en una época en que no se controlaba el acceso de los espectadores a los estadios, la desgraciada Stairway 13 de Ibrox sufrió una avalancha en la que quedaron aplastados aficionados del Rangers, muchos de ellos adolescentes y niños que fallecieron por asfixia.

“Al principio todo el mundo podía gritar por el dolor pero poco después se hizo el silencio porque no había aire que respirar”.

Las imágenes de alegría de Williams, portero del Celtic, o del gol de Stein, contrastan con la amargura de ver a Neil Mochan, manager del Celtic, socorriendo a los heridos o de como quedó aquella escalera de la muerte en la que 66 personas perdieron la vida. Fue la mayor tragedia ocurrida en un estadio de fútbol británico, hasta la de 1989 de Hillsborough.

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Todavía con la resaca de la Nochevieja, un Valencia líder de la Liga y subcampeón de Europa, sufrió el 3 de enero del 2001 una de las derrotas más amargas que recuerda su afición. 

Fue en aquella época en que la Copa te daba sorpresas, cuando cualquier equipo de pueblo o barrio se la podía liar a los grandes, y el Valencia se presentó aquel día en Guadix pensando que no tendría problemas ante un rival que salió al 200% y que a los 40 minutos ya ganaba por 3 a 0. Figuras como Palop, Ayala, Deschamps, Milla, Vicente… nada podían hacer frente al equipo accitano, colista del grupo IV de Segunda B.

Durante el segundo tiempo Zahovic revolucionó a su equipo y el Valencia logró empatar en el descuento, 4-4, partido de los de antes. En la prórroga no hubo goles, y el Municipal de Guadix vibró cuando Angulo erró su penalti mandándolo a las nubes. 

Éxtasis en la pequeña población andaluza, que hoy sufre con su equipo en la Segunda andaluza (también sufre en estos tiempos el valencianismo). La gran noche del fútbol en Guadix, aquel 3 de enero de hace ya 20 años. La afición entusiasmada invadió el campo para agradecer el esfuerzo de sus ídolos de pueblo.

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Recordamos a Renaldo y su debut el 4 de enero del 96:

En el mercado de invierno de 1996, Lendoiro sorprendió a todos trayendo al desconocido Renaldo, que en rueda de prensa dejó esta frase para la historia: «Soy una mezcla entre Ronaldo y Rivaldo, pero me puedo comparar con Ronaldo. Tengo la misma velocidad, el mismo dribbling y la misma llegada. Ya lo he demostrado en Brasil».

La fanfarronada que se marcó en su presentación fue épica e hizo que todos los focos apuntaran a este futbolista brasileño tal día como hoy de 1997. Aquel 4 de enero, el Deportivo de Toshack recibía en Riazor al Barça de Bobby Robson, que en sus filas tenía al crack del momento, Ronaldo Nazario. 17 partidos llevaban los blanquiazules sin perder, y Toshack no quería hacer cambios, pero una inoportuna lesión del delantero Madar trastocó sus planes y tuvo que hacer debutar al brasileño Renaldo que acababa de llegar procedente del Atlético Mineiro y prácticamente no había entrenado. El esperado debut de Renaldo se produjo finalmente, aunque no estuvo afortunado, ganó el Barça 0-1 con gol de Pizzi y el autoproclamado crack no rascó bola, siendo sustituido por Manjarín. Quizás las expectativas fueron muy altas desde el principio, y el rendimiento de Renaldo hoy en día se recuerda como uno de los peores fichajes del mercado de invierno en toda la historia de la Liga. 5 goles en 27 partidos anotó quién aseguró ser igual que Ronaldo pero con una E.

Pero la verdad es que el delantero no lo tuvo fácil desde su llegada a La Coruña. Le costó despuntar, pero a sus 26 años sorprendió en el Atlético Mineiro donde sus goles le llevaron a ser máximo goleador de Brasil e internacional con la canarinha. Lendoiro, que solía pescar en Brasil en aquella época, no dudó en invertir más de 300 millones de pesetas en el nuevo Bebeto, pero todo fueron problemas para el futbolista nada más pisar suelo gallego.

Llegó con su hijo gravemente enfermo en Brasil, en febrero falleció su madre, y quince días después un derrame cerebral dejó a su padre en coma, falleciendo poco después. Sus primeros tres meses en la Liga fueron un calvario emocional para él, y así fue imposible aclimatarse a un campeonato tan duro como la Liga de mitad de los 90. Tras la desafortunada temporada en el Deportivo, volvió a Brasil para jugar en Corinthians y al año retornó a España. Jugó en Las Palmas, Lleida y Extremadura, e inició una larga carrera en equipos modestos de Brasil (también tuvo una aventura en Corea del Sur) cambiando de equipo cada año hasta que en 2012 dijo basta con nada más y nada menos que 42 años.

La noche del 5 llegan los Reyes, y menudo regalo ofrecieron a a la afición de la extinta Unión Deportiva Salamanca que, el 5 de enero de 1998 disfrutó al ganar a todo un Barça con enorme remontada en los últimos minutos, haciendo enloquecer de alegría al Helmántico que celebró una histórica victoria por 4-3.

¿Lo recuerdas?
¿Dónde viste aquel partido?

¿Recuerdas a Silvani?

Uno de los destacados fue sin duda el Cuqui Silvani, delantero argentino de muy buena planta que certificó la remontada salmantina aquella mágica noche. Era un delantero muy peligroso en el área, buen rematador, y especialista en marcar goles decisivos. Había jugado en River Plate y en U de Chile cuando llegó en el mercado invernal de 1996 a la Liga, para intentar con sus goles salvar al Extremadura del descenso. No lo consiguió, pero su buen olfato para el gol propició su fichaje por la Unión. 

En Salamanca tuvo altibajos pero siempre será recordado por aquel gol al Barça y por una caída que sufrió en el foso del Luis Sitjar. En 2001 fichó por el Pachuca mexicano, y después de jugar en los Emiratos Árabes volvió a su país donde jugó para Newell´s y para Estudiantes de la Plata. Se retiró finalmente en el Liverpool de Uruguay en 2005.
Inolvidable aquella noche de Reyes, inolvidable «el cucurucho» e inolvidable la Unión Deportiva Salamanca.