Pablo Blanco Blanco

De color blanco se está quedando media península a causa de Filomena, un temporal que está cubriendo de nieve gran cantidad de campitos de fútbol. Aprovechamos el color de moda para recordar a un «one club man», o sea, a uno de los grandes que solo tuvo un club, Pablo Blanco, que vistió la zamarra blanca del Sevilla en multitud de ocasiones.

Honor, casta, coraje, entrega, y también clase y talento, estos eran los adjetivos para calificar a un futbolista extraordinario que militó en el primer equipo del Sevilla desde su debut en el Molinón en 1971, hasta la temporada 83/84. 13 campañas de alegrías y decepciones, en las que a Blanco le tocó vivir tanto la mediocridad deportiva jugando en Segunda, como el éxito al clasificar a los suyos para competiciones europeas.

Podía jugar tanto de defensa como de centrocampista, y siempre ejercía de líder. A pesar de los malos y buenos momentos vividos en el vestuario, nunca cambió de club, y con 400 partidos oficiales se convirtió en toda una leyenda del club de Nervión. Una leyenda cuya relación con el Sevilla nunca ha terminado, pues a día de hoy sigue pisando los campos de entrenamiento como coordinador de la cantera sevillista. Pablo Blanco, compromiso y pasión, el hombre que todo aficionado quiere en su club.

Cromo Pablo Blanco Sevilla