Edmundo Suárez de Trabanco

Vuelve la emoción de la Copa a «El Collao», donde el Athletic Club deberá sudar la gota gorda para batir al veterano José Juan, una especie de Pablo Infante de las porterías. Alcoyano-Athletic Club, duelo de fútbol añejo, de bota de vino, de blanco y negro. Estos dos clubes fueron el inicio y el final, y se cruzaron en el destino de uno de los mejores jugadores de la historia del Valencia, Edmundo Suárez «Mundo» todavía hoy máximo goleador histórico del conjunto che.

A Mundo le pilló la Guerra Civil cedido por el Athletic en su Barakaldo natal, tan solo había disputado un partido con los leones, en Lasesarre, el 10 de noviembre de 1935, y el prometedor delantero debía cumplir con el gol antes de formar parte del equipo titular del Athletic. Al poco de sus cesión estalló la guerra, y Mundo se alistó en el ejército y fue destinado al Batallón «Recuperación de Levante». Hasta Valencia se fue fusil en mano y allí se quedó al finalizar el conflicto bélico, para jugar en el equipo de fútbol compuesto por los mismos jugadores del batallón. En 1939, un partido que enfrentó a tal equipo ante Osasuna en Mestalla, dejó prendado al entonces presidente del Valencia C.F. que se puso manos a la obra para incorporar al delantero vasco, que en principio debía volver al Athletic Club. Al realizarse la cesión al Barakaldo en tiempos de guerra, se anuló la ficha de Mundo que quedó libre para jugar con el Valencia.

Y Mundo explotó en el fútbol de posguerra, era un delantero corpulento, fuerte y batallador, que luchaba como un jabato cada balón y que llevaba el gol entre ceja y ceja. Destacó en el Valencia de manera colosal anotando 269 tantos en 287 partidos. Además logró dos trofeos Pichichi y fue clave para que su Valencia ganara tres Ligas y dos Copas. Junto a Epi, Amadeo, Asensi y Gorostiza, formó la popular delantera eléctrica del Valencia. Pese a ser un delantero demoledor, y uno de los jugadores más importantes del campeonato nacional, Mundo tan solo fue convocado en tres ocasiones para jugar con la selección española, y en los tres partidos que disputó anotó tres goles.

En 1950, tras once temporadas goleando para el Valencia, el artillero se marchó al Deportivo Alcoyano, donde jugaría una temporada anotando 9 goles en 21 partidos. Allí, en Alcoi, colgó las botas, y se dedicó a entrenar, lo hizo en multitud de equipos y su mayor éxito fue la conquista de la Copa de 67 con el Valencia. Valencia fue su ciudad, allí, fundó Casa Mundo, un conocido bar del centro de la capital del Turia, donde uno puede degustar tapas variadas o comerse un bocata de calamares.

Alcoyano-Athletic, partidazo de los tiempos de Mundo.