Iomar do Nascimento Mazinho


Con tanto partido por todo el mundo ni nos habíamos enterado de que se jugaba el mundialito de clubes y que el Bayern ha gando un sextete, algo increíble en el tan competitivo fútbol moderno ¿no?.

Y ayer hubo semis de Copa y hoy ya vuelve la Liga (el fútbol de cada día), y en Balaídos se enfrentan Celta y Elche, dos de los equipos del padre de uno de los protagonistas de los recientes logros del Bayern. Hablamos de Thiago y de su padre, el gran Mazinho, un excelente centrocampista brasileño que destacaba organizando la medular en los años 90.

Tras jugar en Vasco da Gama, Mazinho se marchó a Italia tras la disputa del mundial de Italia 90, allí jugó en Lecce y Fiorentina, pero retornó a Brasil tras una crisis del equipo toscano que terminó en descenso. Se enroló entonces en el efervescente Palmeiras de Vanderlei Luxemburgo y, en 1994 se proclamó campeón del mundo con la selección brasileña. En el mundial de Estados Unidos se le recuerda por aquella celebración de gol en honor al recién nacido Matthews, hijo de Bebeto, celebración a la que se unió Romario.

Con la Copa del Mundo bajo el brazo, Mazinho fichó por el Valencia junto al seleccionador Carlos Alberto Parreira y su colega el del ordenador portátil. En la Liga, al Valencia de Parreira no le fue muy bien, pero Mazinho se consagró como centrocampista. Un organizador que domaba el medio campo a su antojo, como si fuera una escoba iba recuperando balones y distribuyéndolos de lado a lado con elegancia y maestría. En 1996, como muchos otros futbolistas han hecho, cambió Valencia por Vigo, y en el Celta se convertiría en pieza clave y eje del mejor equipo que ha tenido el club gallego en toda su historia. El gran EuroCelta jugaba al ritmo de Iomar do Nascimento Mazinho.

Con la llegada del nuevo milenio, un Mazinho ya veterano, buscó de nuevo rayos de sol y terminar su carrera en Europa en un club de la segunda división. Se fue al Elche, y tras una temporada de franjiverde volvió a Brasil para retirarse en el Vitoria de Bahía.

Es el padre de los actuales futbolistas Thiago y Rafinha, del Liverpool y del PSG; con ellos disfruta del fútbol moderno, pero en una revista Panenka, dejó una vez una contundente frase: «El fútbol moderno, es menos fútbol».

Iomar do Nascimento Mazinho. Otra vez Liga, y se juega un Celta-Elche, recordamos a Mazinho, de jugar con bigote en Italia 90 a "retirarse" en el Elche, entre medias, destacando en el EuroCelta
Cromo Mazinho Brasil. Panini Italia 90