Juan Carlos Unzué Labiano

La jornada finaliza en lunes con un Osasuna-Sevilla, partidazo que nos trae a la memoria el nombre de Juan Carlos Unzué, un tipo que lleva por sus venas tanto sevillismo como osasunismo.

De familia deportista, Unzué decidió ponerse los guantes de portero antes que subirse a una bicicleta y se formó en Osasuna, donde debutaría en 1986 con el primer equipo. Tras dos buenas temporadas en el marco rojillo fichó por el Barcelona, pero allí Zubizarreta se convirtió en indiscutible y Juan Carlos, en busca de minutos, partió puso rumbo a Nervión en 1990.  En el Sevilla se consagró como uno de los mejores porteros de la Liga, sacando a relucir sus reflejos de gato que lo hicieron titular en el marco sevillista y dejando al gran Monchi sin opciones de salir del banquillo. A pesar de nos ser un portero alto, su enorme agilidad le hacía dominar el juego tanto por arriba como por abajo, y era capaz de bloquear los balones más difíciles, cuando todo parecía perdido, ahí estaba él sacando una mano con su habilidad felina. Tras sus buenos años en Sevilla, continuó su carrera en Tenerife, Oviedo y finalmente se retiró en Osasuna en el año 2003, con un montón de partidos a sus espaldas.

Al colgar las botas, entró en el organigrama del Barça de Rijkaard como entrenador de porteros, se mostró siempre cercano a los jugadores y con suficiente capacidad de liderazgo para convertirse en primer entrenador y dirigir a Numancia, Celta y Girona, siendo también segundo entrenador de su amigo Luis Enrique en sus etapas en Celta y Barcelona. En una emotiva rueda de prensa, el pasado junio anunció su retiro para centrarse en la lucha contra la enfermedad que le diagnosticaron, la conocida como ELA, esclerosis lateral amiotrófica, desde entonces está dando una lección de vida y juega en otra Liga, donde cada día disputa un partido más importante que el de hoy. Ejemplo.

«Mi etapa como entrenador ha finalizado. Voy a firmar por un equipo modesto pero muy comprometido, el de los pacientes de ELA. Somos unos 4.000, el mercado de fichajes tiene mucho movimiento porque cada día sumamos tres cara nuevas al equipo pero cada día, también, perdemos a tres compañeros a causa de la ELA».

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