Efemérides futboleras (11m-17m)

Miquel Sanchis

Marzo es mes de eliminatorias de competiciones continentales, de partidos que pueden cambiar el rumbo de la temporada y tradicionalmente ha dado curiosidades y anécdotas muy especiales. En esta semana de marzo recordamos efemérides que se salen de lo común, ¿qué comparten Mágico González, Juan Antonio Pizzi, Victor Hugo Aristizábal, Emmanuel Amunike o un tal Juanjo Santamaría? Todos ellos fueron protagonistas durante estos días de marzo, repasamos las efemérides futboleras de la semana.

SEMANA DEL 11 AL 17 DE MARZO

El 12 de marzo de 1997, se vivió uno de los mejores partidos de la historia de la Copa del Rey. En aquellos tiempos, el Barça remontaba lo imposible y remontó un partido perdido en más de una ocasión ante el Atlético de Madrid para terminar imponiéndose por 5-4. Fue un partido loco, los rojiblancos comenzaron ganando por 0-3, después parecía todo resuelto con un 2-4, Milinko Pantic anotó cuatro goles en el Camp Nou que no sirvieron para nada y en el último suspiro, Juan Antonio Pizzi hizo saltar de alegría el coliseo azulgrana. ¿Recuerdas donde lo viste?

El 13 de marzo de 1958 nació en San Salvador (El Salvador) el gran Jorge Alberto González Barillas «Mágico González». Un futbolista especial, que tenía una clase única, un talento nada propio de un futbolista nacido en El Salvador. Su forma de gambetear, su velocidad y cambio de ritmo, su golpeo, su toque, su visión de juego y por supuesto su alegría … simplemente todo en él era mágico. Después del mundial del 82, Mágico encontró a Cádiz, y surgió el amor. Cádiz dió a Mágico lo que Mágico dio a Cádiz. Su carácter bohemio, sencillo y humilde conectó con la idiosincrasia gaditana desde el primer día. Con sus goles espectaculares no tardó en ganarse a la afición del Carranza, que lo idolatraba. 
Pero el Mago, venía de un país donde apenas se entrenaba y le costaba levantarse a entrenar. A Mágico le gustaba la vida nocturna, cuentan en Cádiz las mil y una travesuras de Mágico todavía. El club no podía controlarlo, y siendo el crack e ídolo de la afición, le perdonaron muchísimas indisciplinas.

«Reconozco que no soy un santo, que me gusta la noche y que las ganas de juerga no me las quita ni mi madre. Sé que soy un irresponsable y un mal profesional, y puede que esté desaprovechando la oportunidad de mi vida. Lo sé, pero tengo una tontería en el coco: no me gusta tomarme el fútbol como un trabajo. Si lo hiciera no sería yo. Sólo juego por divertirme.»

Cuentan que llegó a un Carranza medio borracho y que aun así le metió tres goles al Barça, que se durmió en el descanso de un partido, que cuando alabado por Maradona hizo una gira con el Barça, lo pillaron en la habitación del hotel con una camarera, y que por eso el club azulgrana no materializó nunca el traspaso. Enamorado hasta la médula de Cádiz, el Mago lo pasó mal cuando lo cedieron al Valladolid para mejorar su comportamiento y jugó mal a propósito en una prueba del Atalanta para que no lo ficharan. Cuando finalizó su carrera, volvió a El Salvador para conducir un taxi y llevar una vida sencilla hasta que ha colaborado como asistente en la selección nacional. En Cádiz es leyenda, inigualable, y no habrá otro tan carismático como él.

El 14 de marzo de 1976, Juanjo Santamaría, portero del Racing de Santander, anotó el primer gol de un guardameta en la historia de la Primera División. Lo marcó de penalti en los Campos de Sport, en un partido en que los locales ganaron al Atlético de Madrid por 4-3.

El 16 de marzo de 1994, debutaba con casaca roja y en el Santiago Bernabéu el temible delantero colombiano Víctor Hugo Aristizábal, conocido como «el Escorpión».

El delantero, pese a sus grandes referencias, no pudo anotar ningún gol con el conjunto che y tras un paso efímero por Blackburn Rovers, volvió a Nacional. En América las cosas le iban mucho mejor a este astuto delantero, del que Maturana dijo que era «el mejor jugador del mundo sin balón».

Fue estrella en el campeonato brasileño, siendo reconocido como uno de los mejores extranjeros de la historia de la liga brasileña. Goleó para Sao Paulo, Santos, Cruzeiro, Esporte Clube Vitoria y Coritiba. Se retiró en 2008 en su Nacional, tras un montón de goles registrados.  Europa no le sentó bien a este exitoso delantero colombiano, no es terreno para escorpiones.

También el 16 de marzo, pero de 1997, otro catacrack anotó su único gol en la Liga. Emmanuel Amunike saltó más que nadie para rematar con la joroba un balón que caía desde el cielo de Logroño y fue a parar al fondo de las mallas de una portería de Las Gaunas. Pasó sin pena ni gloria el futbolista nigeriano por can Barça, pero su simpatía no se olvida.

Y hasta aquí las efemérides futboleras de la semana, vaya personajes ilustres hemos recordado, ¿no?.