Matthias Sammer

35 años han pasado ya de la épica remontada del Bayer Uerdingen al Borussia de Dortmund en los cuartos de final de la extinta Recopa. Ha llovido mucho desde entonces, cayó el muro, nos quitaron la maravillosa competición y un joven Matthias Sammer (hijo la una leyenda del club de Dresden, Klaus Sammer) que entonces militaba en el Dynamo terminaría con el paso del tiempo siendo el líder de la Alemania unificada e incluso ganando el balón de oro. y es que Matthias Sammer, jugando de líbero, central o pivote, se convirtió en uno de los mejores futbolistas del mundo mediados los 90.

Nacido en la extinta República Democrática Alemana, el Kaiser oriental fue galardonado con el balón de Oro en 1996 y reconocido mejor futbolista alemán en 1995 y 1996. Jugó para la RDA, para la que anotó el último gol de su historia; y luego también con la selección de Alemania unificada, con la que ganó la Eurocopa del 96. 

Era un futbolista completo, luchador y con carácter, que jugó para Dinamo de Dresden, Stuttgart, Inter de Milán y el gran Borussia Dortmund de mitad de los 90. Al Inter aterrizó en 1992, pero ni tuvo suerte con las lesiones ni se adaptó al estilo de vida y el fútbol italiano de la época, lo que motivó su pase al Borussia donde ganaría la Copa de Europa antes de su retirada.

Aunque no jugó nunca en el Bayern de Munich, fue director deportivo del gigante de Baviera. Tal día como hoy, le dieron una buena tunda, 7 a 3, en una eliminatoria que ganaba 1-5. No pensaría el pelirrojo en ese momento que el fútbol es un deporte maravilloso.

Cromo Panini USA 94 Sammer