Bittor Alkiza

Hoy es la final, la gran final copera que muchos se han pasado la vida soñando, una final que llega con retraso pandémico y con todo lo que ello significa. Sin público hubiera sido todo muy diferente, pero así es el destino y finalmente se jugará el Real Sociedad-Athletic que lleva esperando una temporada por si estos momentos de incertidumbre se sobrepasaban, a pesar de todo es una final, la final de toda una vida.

Los que hoy ocurra sobre el terreno de juego será un nuevo punto de inflexión en la animadversión de ambos conjuntos, rivalidad absoluta, y ganas de rememorar triunfos por ambas partes, todo recuerda un poco a aquellos maravillosos primeros años de la década de los 80. Muchas cosas han sucedido entre los dos grandes clubes vascos durante este tiempo, el viejo San Mamés y Atotxa pasaron a la historia y cada cierto tiempo hay polémica cuando alguien cambia de txuri urdin a rojiblanco, o al revés. Recordemos a uno que jugó en ambos equipos y que creemos que cae bien en los dos lugares a pesar de todo, y ya que suben las temperaturas lo recuperamos con el cromo más veraniego que podemos encontrar, el de Bittor Alkiza. Por lo visto, cuando fueron a hacerle la foto, lo pillaron en chancletas. Y con el palo que da ponerse las botas solo para la foto, el futbolista del Athletic Club posó de esta manera ante la cámara. Sin complejos, sin preocuparse por el resultado final.

Bittor era un polivalente centrocampista formado en la Real Sociedad, que en el verano de 1994 fue traspasado al Athletic club, con el revuelo que eso suponía. Nueve temporadas jugó para los leones demostrando su clase, jugando a un gran nivel que le permitía ir convocado con la selección española y llegando a jugar la Copa de Europa con los bilbaínos. En el año 2003 volvió a la Real Sociedad, que había realizado una de las mejores temporadas de su historia y se había clasificado también para la gran cita continental. Finalmente se retiró en 2005. Nos encantaba ver jugar a Alkiza, que combinaba clase con pundonor, y que conducía y protegía el balón siempre con elegancia.

Su padre fue presidente de la Real Sociedad y político nacionalista vasco. Él jugó y brilló tanto en la Real como en el Athletic, y cuando colgó las botas trabajó en el fútbol base de la Real Sociedad y ha sido asistente de Arrasate en la Real y el Numancia, siendo actualmente el segundo entrenador del Osasuna. Hoy, no querrá perderse esta gran final que seguro le hubiera gustado jugar, aunque fuera en chancletas y calcetines.

Cromo Alkiza