Efemérides futboleras (22a-28a)

Miquel Sanchis

Algún día recordaremos lo que sucedió entre el 19 y el 21 de abril del año 2021, el intento de Superliga y la vergüenza más grande jamás contada en lo que al fútbol moderno se refiere. Muchos de aquellos que nos definían como nostálgicos del Mikasa hoy se han puesto de nuestro lado, gracias Florentino. La Superliga no salvará el fútbol, lo destruirá definitivamente, y así lo han manifestado los aficionados al fútbol en los países con más tradición al deporte rey. La pelota no se mancha, y como vamos a apreciar en estas efemérides, dejarlo todo como está, es al menos, lo mejor que nos puede pasar.

SEMANA DEL 22 AL 28 DE ABRIL

Seguro que el portero José Francisco Molina nunca olvidará su primer partido como internacional, pues su debut con la selección española fue como jugador de campo. Era el 24 de abril de 1996, y España preparaba la Eurocopa de Inglaterra con un amistoso en Oslo ante Noruega. A falta de 15 minutos para el final, y con todos los cambios realizados, Juanma López quedó lesionado y el maestro Javier Clemente asombró a todos cuando mandó vestir a Molina con ropa de jugador para suplir al bravo defensa atlético. 
Salió a jugar sin rechistar, y ocupó la banda izquierda, como si fuese su hábitat natural, pidió balones, se asoció e incluso estuvo cerca de lograr un gol: «si marca le sacamos del campo a hombros entre todos» dijo Fernando Hierro al finalizar el partido. Aquel partido terminó 0-0.

Que le den al invento de la Superliga, que le den al fútbol moderno, pues con el fútbol de antes bien que disfrutábamos, partidos en abierto y con la mayoría de equipos jugando a la misma hora. El 24 de abril de 1991, por ejemplo, el Barça disputaba una bonita eliminatoria de semifinales de Recopa frente a la Juventus de Turín, mientras que en la Copa de Europa se enfrentaban por un puesto en la final, Estrella Roja y Bayern de Munich por un lado y Olympique de Marsella y Spartak de Moscú por el otro. Esas noches europeas eran fútbol de verdad, y qué gusto daba ver sorpresas como la de aquel Estrella Roja bien comandado por un tal Robert Prosinecki.

Fecha agridulce en el calendario culé la del 25 de abril. Por un lado, en ese día de 1947 nació una leyenda inimitable que dejó su legado en el club azulgrana, Johan Cruyff.

Desgraciadamente, el 25 de abril de 2014, Tito Vilanova nos dijo adiós. Fue un golpe duro para el mundo del deporte ver como un entrenador que está en la élite, en lo más alto, desaparece de una manera tan dramática. 

Tito, nacido en Bellcaire (Girona), se formó en la cantera del F.C. Barcelona, y tras pasar por el Figueres, llegaría a jugar en Primera División con el Celta de Vigo donde jugó entre 1992 y 1995. 
Badajoz, Mallorca, Lleida, Elche y Gramanet fueron los siguientes equipos donde jugó el bueno de Vilanova. Como entrenador se dio a conocer como segundo de Pep Guardiola. Estudioso del fútbol y de la táctica, muchos lo consideraban el genio en la sombra y uno de los artífices del gran juego exhibido por el Barça en aquellos años. Se hizo cargo del primer equipo con la salida de Guardiola del club. Logró ganar la Liga igualando el récord de puntos que había conseguido el Real Madrid la temporada anterior. Pero tuvo que ausentarse un tiempo de los entrenamientos y del banquillo debido a su salud. Jordi Roura lo sustituyó. Tuvo que abandonar el club de manera definitiva en julio de 2013, y aquel 25 de abril de 2014 se fue para siempre. El vestuario quedó tocado con el adiós de Tito. Un tío carismático, humilde, cercano, y apasionado por el buen fútbol. Nunca le olvidaremos.

El 26 de abril de 1903 un grupo de aficionados del club vasco Athletic Club, fundó el Athletic Club Sucursal de Madrid, que hoy se denomina Atlético de Madrid.

Un histórico de nuestro fútbol que se había inscrito para la dichosa SuperLiga europea. Uno de los equipos más laureados de nuestro fútbol, que ha realizado grandes hazañas también en Europa y por donde han pasado futbolistas extraordinarios.

¿Te atreves con un once histórico?

Mi club, la Unió Esportiva de Sants, nació el 26 de abril de 1922, en el histórico barrio de Sants (antes Villa de Sants), con su tan marcada identidad. El club se creó por la fusión del FC Internacional y el Centre d’Esports Sants, además de los clubes ciclistas VELO Esport y Club Ciclisme de Sants. Desde su nacimiento también ha tenido sección en otros deportes como atletismo, ciclismo o baloncesto.

Su camiseta es tan particular como su origen, blanca con franjas verdes en honor a los colores de los clubes que hicieron posible su fundación.  La UE Sants, es un club histórico que luchó varias veces por ascender a Segunda División, hasta en cinco ocasiones estuvo a punto de conseguirlo.

Desde que cerraron las puertas del histórico campo de la calle Galileu, la UE Sants ha sido un poco el equipo nómada de la ciudad, ya que se ha visto forzado en varias ocasiones a cambiar de campo y a jugar en las instalaciones de otros clubes de Barcelona. A pesar de las dificultades de no tener campo propio, el club posee una de las mejores canteras de futbolistas de Barcelona y mantiene al primer equipo en la Tercera División y el próximo año celebrará su centenario.

Un 26 de abril de 1981 los aficionados de la Real Sociedad se sintieron inmensamente felices y orgullosos de ver a su equipo conquistar su primer título de Liga. Fue en otra época de buen fútbol, y mientras el Real Madrid esperaba acontecimientos desde el campo de Zorrilla; en el Molinón, un tal Jesús Mari Zamora consiguió un gol in-extremis que llenó de euforia a la afición txuri-urdin. Inolvidable aquel equipo txuri-urdin.

El 28 de abril del 2020 se fue uno de los grandes aficionados al fútbol y de los que se oponía al fútbol postizo y sin esencia, Michael Robinson.

Apasionado del fútbol, jugó como delantero en el Preston, Manchester City, Brighton & Hove Albion, Liverpool, QPR y en verano de 1987 llegó a Osasuna junto a su amigo Sammy Lee.
Era un delantero fuerte, que jugó como internacional con la República de Irlanda en 24 ocasiones. 

A pesar de tener un buen palmarés y ganar la Copa de Europa en 1984, nadie podía imaginar que sus mayores éxitos vendrían al cambiar las botas por los micrófonos. Tras debutar como comentarista en los partidos del grupo F de Italia 90, Robinson se convirtió en un periodista revolucionario e innovador, mostrando con su estilo único otra manera de ver el fútbol. Con él disfrutábamos los lunes en «El día Después» y en las retransmisiones del Plus. Fue la imagen del PcFútbol, un manager de culto, que arruinó los estudios de millones de futboleros, y además, su Informe Robinson, es de los pocos programas dignos que quedaron por la caja tonta. 

Con un acento y una simpatía que ya son patrimonio del periodismo deportivo de este país, Michael caló muy bien siempre mostrándose de manera natural; y él, que siempre se sintió muy poco inglés se movió fantásticamente en nuestro fútbol.

Su tono de voz y su acento británico quedará grabado siempre en nuestra memoria pues a pesar de no dominar el idioma a la perfección sabía expresarse perfectamente y tenía un abanico de recursos y un vocabulario tan extenso que ya quisiéramos algunos nacidos aquí. Tenía incluso sus palabras preferidas (como «repipi») y un atrevimiento muy poco inglés, al ponerse bien con un microfono o bien delante de una cámara a hablar una lengua que no era la suya. Un crack, del que recomendamos su libro de anécdotas al cumplir treinta años en España, un libro interesantísimo y en el que uno no puede parar de reír. 

En noviembre de 2018 los administradores de Odio el Fútbol Moderno tuvimos el placer de ser entrevistados por uno de nuestros ídolos, Michael Robinson, en el programa de Carles Francino, en La Ventana de la SER. A penas unas semanas después por los mismos micrófonos se anunció una noticia que nos dejó helados a muchos. Michael Robinson tenía cáncer, uno malo, un melanoma con metástasis del que sabía que no iba a librarse. 
Pero nunca dejó de luchar ni perdió su infinita sonrisa. 

Gracias por tanto… Michael, colega, todavía te echaremos siempre de menos.