José Francisco Molina Jiménez

Uno de los mejores porteros de los años 90 y parte del 2000 fue sin duda el valenciano José Francisco Molina, un portero enorme que tal día como hoy debutó en la selección española como interior izquierdo. Seguro que nunca imaginó que en su primer partido como internacional, jugaría como jugador de campo.

Era 24 de abril de 1996, y España preparaba la Eurocopa de Inglaterra con un amistoso en Oslo ante Noruega. A falta de 15 minutos para el final, y con todos los cambios realizados, Juanma López quedó lesionado y Javier Clemente asombró a todos cuando mandó vestir a Molina con ropa de jugador para suplir al bravo defensa atlético. Salió a jugar sin rechistar, y ocupó la banda izquierda, como si fuese su hábitat natural, pidió balones, se asoció e incluso estuvo cerca de lograr un gol: «si marca le sacamos del campo a hombros entre todos» dijo Fernando Hierro al finalizar el partido.

Aquel partido terminó 0-0. No fue el debut soñado, pero si el más curioso que se recuerda, el de un portero canterano del Valencia, que pasó por el Alzira y el Villarreal antes de destacar en el Albacete, club con el que debutó en Primera. El Atlético de Madrid lo contrató en 1995 y en su primera temporada Molina estuvo espectacular, logró el trofeo Zamora y contribuyó a que la entidad rojiblanca lograra un doblete histórico. Se le recuerda en aquella época por vestir de amarillo.En el año 2000, tras el inesperado descenso del Atleti, fichó por el Deportivo de la Coruña, donde siguió mostrando las cualidades que le habían llevado a ser internacional en 9 ocasiones.

Un portero seguro y con carácter, con muy buena capacidad de reacción y reflejos, que ganó otra Copa con el Deportivo y que se crecía ante las adversidades deportivas y de la vida, pues superó en 2002 un cáncer de testículo. Se retiró finalmente en 2007 como portero del Levante. Algunos listos dicen que los porteros no pueden ser entrenadores, pero como decía Sacchi, «no sabía que para ser jinete primero tenía que haber sido caballo». Con esa premisa Molina lo intenta en los banquillos, debutó en Primera con el Villarreal en 2012, y después se ha aventurado a dirigir en Hong Kong, India y México, actualmente trabaja para la selección española. Un portero carismático y un debut inolvidable.

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