Rommel Fernández

Se cumplen 28 años del trágico accidente que se llevó la vida de Rommel Fernández, un futbolista muy carismático que conquistaba el corazón de quien lo conocía.

El panameño fue un delantero de mucha envergadura y mucho instinto goleador. El Tenerife se hizo con sus servicios en 1989, y se adaptó al estilo de vida isleño y a nuestro fútbol. En su segunda temporada explotó, anotando 19 goles que sirvieron para que el club chicharrero lograra el ascenso a la Primera División.

Goles y mucha humildad fue lo que dejó Rommel en Tenerife, un tipo cercano que hablaba con todos y al que le encantaba bailar salsa, un tipo alegre. Tras su éxito en Tenerife, llegó al Valencia en 1991 para hacer pareja con otro delantero de tamaño, Lubo Penev, sin embargo Rommel Fernández no pudo adaptarse al juego del Valencia y salió cedido al Albacete.

En el equipo manchego Rommel estaba recuperando su capacidad anotadora, pero desgraciadamente el 6 de mayo de 1993 un accidente de tráfico se llevó su vida cuando regresaba de una comida de equipo. Un final muy triste para un futbolista tan joven y que demostró muchas veces una gran humanidad.

«Llegué al Tenerife con 17 años y tuve la suerte de encontrármelo. Me acogió como a un hermano pequeño. Se convirtió en ídolo, amigo, confidente, maestro y, sin duda, también en mi mejor referente». Declaró Pier Luigi Cherubino.

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