Francisco Miguel Narváez Machón «Kiko»

España necesita un Kiko, y es que por mucho que pasen los años no hemos podido olvidar aquel gol del delantero jerezano en el minuto noventa de la final de los Juegos Olímpicos del 92 ante Polonia. Aquel gol sí que fue un auténtico gol de oro. ¡Qué bonita final nos regalaron Polonia y España!

Kiko de pequeño quiso ser portero, pero abandonó pronto tal idea y pudimos disfrutar de su fútbol y sus goles como delantero. Pasó por el CD Pueblo Nuevo y el Xerez CD antes de llegar a las inferiores del Cádiz. En 1991 debutó con el Cádiz, donde pronto demostró su «duende», su magia y la capacidad para encontrar jugada de gol. Se le recuerda por ayudar al Cádiz a mantenerse en Primera y por revolucionar un partido decisivo contra el Zaragoza que el submarino amarillo remontó gracias al talento de Kiko.

En el verano de 1992, fue uno de los integrantes de la selección española que ganó el Oro olímpico, y dos goles suyos dieron el triunfo en la final ante Polonia por 3 a 2. En 1993 fichó por un grande, el Atlético de Madrid y unas temporadas después, en la 95/96 Kiko explotó como atacante de un equipo que ganó Liga y Copa. Aquella temporada, la imaginación y la determinación del jerezano fueron claves para conseguir el doblete, Kiko estuvo excelso.

Las siguientes temporadas el rendimiento de Kiko estuvo marcado por sus problemas con los tobillos, y sus apariciones fueron cada vez más contadas. Pudo fichar por un grande de Italia, se habló del Milan y de la Lazio, pero en 2002 fichó finalmente por el Extremadura de Almendralejo, retirándose poco después lastrado por las lesiones. Un futbolista magnífico, al que hemos visto como comentarista desde que colgó las botas. Lo preferíamos de futbolista.

Cromo Ediciones Este Kiko en Cádiz