Antoni Ramallets i Simón

Con motivo del aniversario del Europa, vamos a recordar a un portero clásico, nacido en el barrio de Gracia, que se convirtió en uno de los mejores porteros de su época y que con el dinero de su traspaso al F.C. Barcelona, el club escapulado pudo levantar una grada cubierta en su viejo estadio del Sardenya. Un portero de época, de cuando todavía se jugaba sin guantes: Antoni Ramallets.

De las calles de Gracia al Racing del Guinardó, y de allí al Europa, donde se consagró como portero a principios de los años 40. Al hacer el servicio militar en la base naval de San Fernando, jugó en el Club Deportivo San Fernando y después en el Club Deportivo Mallorca (aun no era Real) cuando fue trasladado a las Baleares. Al volver a Barcelona, el Barça quiso hacerse con sus servicios y aunque en principio fue cedido al Real Valladolid, a partir del año 50 se hizo con el puesto de titular, defendiendo el marco azulgrana hasta 1962. Fue el portero del famoso «Barça de les cinc copes», jugó más de 500 partidos en el club azulgrana, siendo uno de los futbolistas más laureados hasta la llegada del fútbol moderno y ganó dos trofeos Zamora que hubieran sido cinco si a los del Marca se le hubiera ocurrido crear el trofeo unos añitos antes.

Era extremadamente ágil, y tenía muchos reflejos. Se embarraba las manos para atajar el balón con más facilidad, pero como otros grandes porteros españoles no estuvo afortunado en momentos clave, como en la final de Berna, donde el Barça pudo haber ganado su primera Copa de Europa. Tales fueron sus actuaciones en sus primeros partidos como titular en el Barça, que en 1950, en la misma temporada en que se ganó la titularidad, acudió a representar a España en el mundial de Brasil, demostrando allí sus cualidades y ganándose el nombre de «el gato de Maracaná». En 1962 se retiró a los 38 años cuando todavía era titular y emocionaba a los culés con sus actuaciones.

Este portero de barrio y barro es considerado uno de los mejores de la historia del Barça y de España, y en 2013 nos dijo adiós a los 89 años de edad, con todos los respetos del mundo del fútbol.