Efemérides futboleras (20m-26m)

Miquel Sanchis

Más de mitad de mayo y efemérides futboleras de todo tipo. Inauguración de estadios, grandes finales europeas (que se joda la Superliga), partidos legendarios, nacimientos de estrellas y alguna desgracia también, todo lo repasamos en esta sección, y lo repasaremos posteriormente en nuestra página.

SEMANA DEL 20 AL 26 DE MAYO

El 20 de mayo de 1952 (joder era más mayor que mi padre en 1990) nació uno de los mejores futbolistas de la historia de Camerún, el gran Roger Milla, que cautivó a todos con sus inesperados goles y bailes en el mundial de Italia 90. Para siempre quedará también la imagen de la jugada en que roba el balón a Higuita para marcar. Acudió todavía a la cita de USA’94 para continuar haciendo historia. Con Camerún ganó 2 Copas de África, la del 84 y la del 88. A nivel de clubes, desarrolló muchos años de su carrera en Francia, donde jugó en Valenciennes, Bastia, Monaco, St.Etienne y Montpellier.

Hoy en día es embajador de UNICEF. El baile del fútbol.

La historia de Barça y Real Madrid cambió en los 90, y en ambos casos lo hizo un 20 de mayo:

El 20 de mayo de 1992, el Barcelona se imponía en Wembley a una gran Sampdoria y lograba levantar por fin la Copa de Europa. El tremendo zapatazo de Ronald Koeman eliminaba la alargada sombra de la final de Sevilla del 86 frente al Steaua y otras decepciones anteriores con la dichosa orejona. Aquel Barça de Cruyff fue apodado como el Dream Team, y dejó una filosofía y unos conceptos de juego que ya casi nadie se atrevería a discutir en can Barça. Con un modelo de juego basado en el juego de posición, el Barça lograría después varias Champions más a su palmarés.

El Real Madrid es el gran dominador de la historia de la Copa de Europa y de la Champions League, aun así, tuvo una sequía de 32 años sin lograr el trofeo más preciado. El 20 de mayo de 1998 la historia moderna del club blanco daría un giro. Pedja Mijatovic anotó el único gol de la final contra la Juventus y por fin el Real Madrid lograba una orejona en color. Se quitó el Real Madrid los complejos, y volviéndose a sentir ganador conquistaría varios títulos más… la séptima marcó un cambio, ya hora ya no sé ni cuántas llevan ¿13? ¿llevan ya 13?

Un 22 de mayo de 1946, nació en Belfast una de las mayores figuras que ha dado el fútbol, George Best. En las calles de Belfast creció hasta que un buen día la práctica del rugby para dedicarse al fútbol y rápidamente creció en este deporte, debutando con 17 años con el Manchester United y con la selección de Irlanda del Norte. 

Con los ingleses se convirtió en leyenda y conquistó la Copa de Europa de 1968, hay que recordar que los diablos rojos todavía estaban conmocionados por la pérdida de gran parte de su plantilla en un trágico accidente de avión diez años antes. 

Era un genio, un mago del balón, veloz como pocos, explosivo, técnico y su cambio de ritmo era impresionante. Bautizado como el «Quinto Beatle», su carisma encandiló a la afición británica y formó un tridente espectacular junto a Bobby Charlton y Denis Law.
Paralelamente a su juego por el que consiguió el balón de oro, su vida oscura fue creciendo. Alegre, juerguista mujeriego y bebedor como pocos, dejó frases para la historia, frases legendarias como: 

«En 1969 dejé las mujeres y el alcohol; fueron los peores 20 minutos de mi vida»; o «He gastado mucho dinero en mujeres, alcohol y automóviles…el resto lo he desperdiciado».

Cuando su físico empezó a empeorar debido a sus excesos, Best dejó Manchester y jugó en el Fulham y después en equipos norteamericanos. 

Por desgracia sus adicciones le fueron condenado poco a poco a volverse un ser arrogante, con continuos problemas causados por el alcohol, líos y líos con mujeres y peleas en bares. En 1984 fue condenado a tres meses de prisión por conducir ebrio y 20 años después repitió la escena, lo que le dejó sin carnet de conducir.

Antes de morir en 2005, dejó su última gran frase, cuando «News of the World» publicó una foto mostrando su delicado estado y enunciando una frase de enorme impacto social: «No muera como yo»

Nosotros no olvidamos como murió el gran George Best pero tampoco su habilidad para jugar a fútbol.

El 23 de mayo de 1988, colgó las botas Michel Platini, en un partido homenaje bajo el lema «No a las drogas». Así lo relató El País al día siguiente:

«Una selección mundial, en la que se alinearon Hugo Sánchez y Michel, del Real Madrid; Julio Alberto, del Barcelona; Futre, del Atlético de Madrid, y Madjer, del Valencia, así como Maradona, del Nápoles, igualó ayer con otra francesa -la que ganó el Campeonato de Europa de 1984 y fue semifinalista de la Copa del Mundo de 1986- en un partido amistoso que servía de homenaje a Michel Platini, el mejor jugador francés del último decenio y que se retiró hace un año.

El encuentro fue interesante, dada la calidad de los jugadores reunidos. Laurent, el hijo de Platini, de unos 10 años jugó los dos últimos minutos como un símbolo de continuidad de tan brillante apellido futbolístico. En tan corto espacio de tiempo sus rivales le dejaron hacer dos jugadas. En la última le permitieron acercarse tanto a Dasaev que le habría batido sin remedio de cruzar un poco más su remate».

El 24 de mayo de 1966 nació Eric Cantona, el rey, el puto amo, incendiario dentro y fuera del campo, rebelde, temperamental, agresivo, polémico, salvaje, libre y talentoso. El fútbol nos dio el gusto de conocer a Éric Cantona. Cualquier cosa podía pasar si dentro de un campo estaba Cantona, porque él esperaba cualquier momento para regalar un detalle técnico, crear una imagen para la posteridad o ofrecer un gesto de esos que quedan inmortalizados.

Fue una gran promesa del fútbol francés de finales de los 80, aunque llegó a retirarse del fútbol en 1991 tras una sanción por darle un balonazo a un árbitro. Finalmente en 1992 volvió a los terrenos de juego para deleitar en el Leeds United y conseguir ganar la liga inglesa. Sus problemas con la directiva y el interés de Alex Ferguson hicieron que en diciembre abandonara repentinamente al club que lo recuperó para el fútbol y se fue al Manchester United por 1,2 millones de libras. Con el número 7 de los Red Devils se consagró como crack y se formalizó una relación de amor entre Cantona y la afición de Old Trafford que duraría hasta su retirada definitiva en 1997. Fueron buenos años los de Cantona en el Manchester United, fueron años de títulos, y la afición no olvida el recital de goles, recortes, sombreros ni ese elegante porte, ni ese estilo inimitable.
También dejó muestras de su temperamento en el Manchester, le pegó una patada histórica a un aficionado del Crystal Palace tras un insulto racista en la misma grada, patada por la que fue duramente sancionado. Además nunca se mordió la lengua, las ha tenido con mucha gente, especialmente con Henri Michel, al que insultó gravemente por lo que fue apartado un año de la selección.
Lástima que con los blue Cantona no llegó nunca a disputar un mundial. Era una buena generación de futbolistas, con Ginola, Papin, Blanc, Deschamps… una desgracia para el fútbol no verlo en la gran cita mundialista.
A lo largo de toda su carrera jugó un total de 432 partidos, anotando 161 goles y ha dejado frases de todo tipo:

“Nunca me he movido por dinero. Habría jugado sin cobrar nada. Habría pagado por jugar en Wembley».

Excéntrico y siempre rodeado de polémica, en 2010 sirvió como inspirador de una propuesta de protesta organizada a través de las redes sociales contra el vigente sistema bancario de reserva fraccionaria.
Ahora se ha convertido en todo un actor de cine. La película «Buscando a Éric» es totalmente recomendable.

Eric Cantona, el 7, un antisistema del fútbol que ha denunciado varias veces la corrupción de la FIFA, un detractor de los modelos establecidos en el fútbol moderno. Una Leyenda. Único e inimitable.

Uno de los mejores porteros de la década de los 80 nos dejó el 24 de mayo del año 2001, el gran Urruti. El portero vasco jugó en la Real Sociedad, Espanyol y Barcelona. Acudió a tres mundiales y una Eurocopa, aunque no disputaría ningún partido en estas competiciones. Fue trofeo Zamora en la 83/84 y dejó para el recuerdo culé el penalti parado en Zorrilla que le daba la liga 84/85 al Barça.
Urruti siempre tenía una sonrisa para todos, simpático y carismático, fue una desgracia que falleciera en un accidente de circulación a los 49 años.

Y terminamos estas efemérides recordando la apertura de puertas de tres estadios que son o fueron tres templos del fútbol: La Bombonera, el Monumental y el Olímpico de Munich.

El 25 de mayo de 1940, se inauguró uno de los templos del fútbol, el estadio conocido como La Bombonera, declarado de «interés deportivo, turístico y cultural de la ciudad de Buenos Aires.

El 26 de mayo de 1938 abrió las puertas otro templo del fútbol, el Estadio Antonio Vespucio Liberti, conocido también como El Monumental. El templo se inauguró con un River-Peñarol.

El Estadio Olímpico de Múnich abrió las puertas el 26 de mayo de 1972 y fue durante muchos años la casa del Bayern de Munich que en su verde se convirtió en todo un gigante.