Guilherme de Cássio Alves

“Qué bonitos, qué bonitos, son los goles del Rayito…” y cuántas veces se escuchó el canto en las gradas de Vallecas después de un hermoso tanto de un delantero brasileño que, por mucho que pasen los años, sigue siendo recordado en el barrio y en la Liga. Un tal Guilherme.

Tele Santana quedó maravillado con las diabluras del joven delantero allá por 1992, y decidió incorporarlo a su Sao Paulo, campeón del mundo en aquella época. En 1995 el Rayo Vallecano se hizo con sus servicios y sus goles ayudarían a los de la franja roja a conseguir el ascenso a la Primera División. Una vez en la élite, Guilherme demostró ser un delantero dotado de buena técnica, escurridizo, con gran disparo y muy buena definición. Marcó muchos goles con la camiseta del Rayo. Pero, sin duda, el más recordado es el que marcó al Real Madrid en el Bernabéu en una victoria vallecana que sentenció a Jorge Valdano como entrenador del Real Madrid. Casi cuarenta goles marcó en las dos temporadas y media que pasó en el Rayo, casi nada.

«Los años que pasé en el Rayo Vallecano fueron muy importantes para mi crecimiento personal y futbolístico. He jugado en equipos como el Botafogo, Vasco de Gama, São Paulo o Grêmio, pero hay dos que me han marcado y transmito a mi hijo, que son el Rayo Vallecano y el Atlético Mineiro. Son los dos equipos que tengo en mi corazón».

Volvió a Brasil en 1997, para jugar en el Gremio. Pasó después por Vasco da Gama y en 1999 fichó por el Atlético Mineiro, club en el que volvería a mostrarse como un delantero letal y donde volvió a conquistar corazones a base de goles. Tal fue su nivel en el Atlético Mineiro, que en el año 2000 logró ser internacional con Brasil y disputar seis partidos. No era fácil jugar en la canarinha como delantero en aquellos años.

Jugó en Corinthians, Botafogo y tuvo una aventura en Arabia Saudita. Pero, a pesar de que todavía le quedaban unos añitos, se vio obligado a retirarse por problemas cardiacos. Fue entonces cuando se puso a entrenar. Primero junto a Fredy Rincón, en el staff técnico de Wanderley Luxemburgo en el Atlético Mineiro; y después como primer entrenador de equipos más modestos de Brasil.

Guilherme, muy querido y recordado.

Cromo Guilherme Ediciones Este. Rayo Vallecano