Lars Högh

En todas las historias de goleadas, de exhibiciones de algún delantero o de golazos históricos hay, inevitablemente, un triste protagonista siempre entre los tres palos, el portero. Hoy se cumplen treinta y cinco años (qué putada) de aquel 5 a 1 de España a Dinamarca en Querétaro, hoy nosotros nos queremos acordar de Lars Högh, el portero de la Dinamita Roja.

Con aspecto alocado, bigotín y pelo alborotado, Lars Högh no conoció otro equipo que el Odense BK, al que se mantuvo fiel defendiendo su portería en cuatro décadas diferentes, desde 1977 hasta el 2000. Al mundial de 1986 llegó consolidado como uno de los mejores porteros de su país, y era el encargado de guardar los tres palos de una selección danesa que practicaba un fútbol admirable. Pero aquel 18 de junio el portero pasó a la historia por encajar los cinco goles en una de las victorias más célebres de la «furia española», y Don Emilio Butragueño Santos se convirtió en su pesadilla anotándole cuatro tantos.

Dinamarca se fue a casa tras aquel partido de octavos, y Lars Högh se marchó a su humilde morada de Odense, donde siempre tuvo el cariño de los suyos. Pero las vueltas que da la vida, a Lars Högh el destino le tuvo preparada una burla que finalmente terminaría en venganza. A finales del 94, las caprichosas bolas depararon un Odense-Real Madrid en Copa de la UEFA, y se tuvo que volver a ver las caras con el Buitre, que además andaba acompañado esta vez por el mejor futbolista que había en Dinamarca, un tal Michael Laudrup.

Lars Högh, se creció ante la adversidad, y en el Santiago Bernabéu realizó un partido sublime. En los primeros minutos salvó un mano a mano con Laudrup y desesperó a Butragueño con sus intervenciones extraordinarias. Estaba tan crecido que nadie pudo con él, dejó su portería a cero, y fue clave para que el Odense pasara la eliminatoria contra todo pronóstico. Una vez eliminados, Butragueño esperó a terminar la temporada dignamente, y tras ganar la Liga, cogió las maletas y puso rumbo a México, había sido desplazado al banquillo por Iván Zamorano y un joven Raúl, pero en el país azteca sabía que todavía se le recordaba con cariño. Había finalizado su gloriosa etapa en el Real Madrid.

Lars Högh siguió a lo suyo en el Odense, todavía sería convocado para la Euro del 96, como suplente de Peter Schmeichel, y finalmente colgó los guantes a principios del nuevo milenio.Actualmente es entrenador de porteros en el Brondby.

Lars Högh, panini Euro 88