Letal como una cobra

Javier Guerrero

15 de junio de 1998, seis y cuarto de la tarde en el Stade Gerland de Lyon. El jugador rumano con el número 11 en el pecho recortaba dentro del área a Serna antes de meter uno de los mejores goles de aquel inolvidable Mundial de Francia 98.

«Es letal, es como una cobra, te pica y te mata», así lo había definido su por aquel entonces entrenador, Claudio Ranieri, en el Valencia CF. Adrián Ilie había llegado ese mismo año a la capital del Turia, en el mercado invernal, convirtiéndose en pocos meses en una de las sensaciones del campeonato liguero. Sus 12 goles, en sólo media temporada, le situaban cómo virtual pichichi de la Liga, en caso de haber jugado la temporada entera en el conjunto de Mestalla.

«La cobra» se erigió rápidamente en un referente de la afición valencianista, siendo considerado por muchos como el jugador más talentoso de las plantillas de la época dorada del equipo blanquinegro. La crudeza de este negocio le hizo salir por la puerta de atrás del Valencia después de haber rechazado a equipos como Manchester United y Real Madrid.

«No me arrepiento por no haberme ido allí. Éramos un buen equipo, no podía dejarlo», reconoció recientemente en una entrevista. Aquella soleada tarde de Lyon un país entero, Rumanía, que nunca más volvió a disputar un Mundial, se sintió en la cima del fútbol mundial viendo a Ilie definir de aquella manera. Suavemente entraba el balón por la escuadra colombiana, y los aficionados del Valencia, cómo prediciendo los futuros logros de su equipo, se frotaban las manos viendo la maravillosa repetición de aquel golazo.

pd: si queréis disfrutar poned en Youtube «Ilie Colombia».