Luis Manuel Rubiales Béjar

Como a nosotros no nos dejaron presentarnos a la presidencia de la RFEF llegó Rubiales hace ya cuatro años para hacer muchos cambios en la federación, después de una época muy larga de Angel María Villar al mando de esta. Nosotros escribíamos lo siguiente al respecto en junio de 2018:

«Acaba de ser nombrado presidente de la Federación y de momento nos gusta que quiera hacer cambios en la Copa, esperamos que sea valiente, y que un tío que ha jugado en tantos equipos modestos se ponga en la piel del aficionado medio y no de tanta bola a los grandes; y por supuesto esperemos que no se le pegue el culo al sillón tanto tiempo como a su predecesor».

Pues nos ha hecho caso a medias, o casi nada, se inventó una Supercopa que no gusta ni a las televisiones, que se aleja del aficionado, que favorece a los grandes y que encima nos la quiere meter con calzador. Una Supercopa que se disputa en Arabia Saudita y que encima el colega dice que “es la Supercopa de la igualdad» (¿Qué dices Rubiales?). Antes, nada más ocupar su cargo, se ha deshizo del seleccionador Julen Lopetegui a pocos días de comenzar un Mundial. A Robert Moreno también lo cesó entre lágrimas del chaval que había hecho un buen trabajo. Ahora faltaba su polémica con las comisiones y Gerard Piqué.

Rubiales fue un defensa férreo de mucha entrega conocido como «Pundonor» por su trabajo y lucha constante. Nacido en Las Palmas de Gran Canaria creció en Motril, y jugó para el equipo de la localidad granadina hasta que en 1994 fichó por el Valencia CF. Pasó después por el Amorós, Guadix, Mallorca B, Lleida, Xerez y todavía con el cabello rizado se asentó unas temporadas en el Levante, donde se convirtió en uno de los líderes del vestuario. Con dotes de mando dentro y fuera del campo, aportó mentalidad y mucho trabajo a la zaga granota y después de cinco temporadas intensas fichó por el Alicante.

Se retiró jugando en Escocia, y cuando colgó las botas se pasó a los despachos. Considerado durante mucho tiempo el delfín de Villar, ha sido presidente de la AFE, siempre mostró su compromiso en mejorar el futuro de los futbolistas y le gusta pensar que es un revolucionario del fútbol español. Pero ya saben aquello de «si quieres saber cómo es alguien, dale poder», y Rubiales se ha dado a conocer. Otro personaje nefasto.