Martín Palermo

En enero de 2001 llegaba Martin Palermo a Villarreal, ante la sorpresa del mundo, pues Palermo a sus 27 años venía de amargarle una final intercontinental al Real Madrid y llevaba años sonando para clubes como Juventus o Lazio.

«¿Palermo al Villarreal? ¡No me joda!… No lo digo faltando al respeto al Villarreal sino porque Martín Palermo, después de los dos goles que hizo al Real Madrid en la final de la Copa Intercontinental, se merece un club con historia o de alto nivel, como el Nápoles o uno que luche por lo más alto», dijo Diego Armando Maradona.

El excéntrico delantero argentino había triunfado en Estudiantes y Boca, y aunque era capaz de lo mejor y de lo peor, llegaba al Villarreal como figura mundial, aunque las lesiones aparecieron demasiado pronto. Su rendimiento no fue el esperado en Europa, y nunca estuvo al nivel que tuvo en Boca Juniors.

Fanático del Rock and Roll, Martín tenía un comportamiento alocado sobre el terreno de juego, y verlo en acción era todo un espectáculo. Llegó a fallar tres penaltis en un partido con la selección argentina, algo increíble. Jugó también en el Real Betis y en el Deportivo Alavés, antes de su segunda etapa en Boca, cuando volvió a recordar al Palermo de sus inicios. Un tío auténtico, que no acepta imitaciones.