Miguel Ángel Sánchez Muñoz, «Míchel»

Míchel debutó con la elástica del Rayo Vallecano muy joven, a principios de los 90, y enseguida deleitó a los aficionados con su zurda prodigiosa. Un talento de la casa, con un guante en su pie izquierdo, especialista en los lanzamientos de libre directo y que hacía gozar a los suyos con su clase. En 1996 fue cedido al Almería, y volvió para madurar en un Rayo que realizó unas maravillosas temporadas. En el recuerdo, el partidazo que se marcó Míchel en la goleada al Girondins en la UEFA, con un soberbio gol de golpe franco.

Jugó también en el Real Murcia, pero volvió a su casa, Vallecas, donde jugó hasta los 36 años, retirándose como uno de los futbolistas que más veces han vestido la camiseta del Rayo Vallecano. 
Como curiosidad, su única expulsión en toda su carrera fue por protestar un penalti desde el banquilllo.

Después de trabajar en la cantera del club de sus amores, se convirtió en entrenador del primer equipo en febrero de 2017, y en 2018 logró convertirlo en campeón de Segunda División.
Siendo un símbolo del rayismo, fue cesado en marzo de 2019, y meses después fichó por el Huesca. Los azulgrana también disfrutaron de sus conocimientos y de un ascenso a Primera. En julio de 2021, se hizo cargo del Girona, habló en catalán en sus primeras ruedas de prensa y por si fuera poco también ha conquistado el corazón de los aficionados rojiblancos con otro ascenso a la máxima categoría. ¡Qué bueno es Míchel!