Peter Schmeichel

No están para fiestas en Manchester, el miércoles el United perdió la final de la UEFA ante el «viejo moderno» Villarreal, y el City perdió la final de la Champions el sábado ante el Chelsea que ya es todo un «viejo nuevo rico». Los que amen a los dos clubes más ricos de Manchester estarán completamente decepcionados, y así nos imaginamos al gran danés, Peter Schmeichel, porterazo de los 90 que defendió el marco de ambos durante su carrera.

Peter fue en sus tiempos un portero colosal, completo, seguro como muy pocos, y a pesar de su gran envergadura era capaz de saltar para agarrar balones que iban a la misma escuadra. Reflejos, agilidad, sobriedad, iba bien por arriba, iba bien por abajo, en las salidas, en el mano a mano… Peter Schmeichel era todo un guardián de los tres palos, que incluso marcó goles durante su carrera subiendo a rematar algún córner a la desesperada.

El Gran Danés le apodaron por sus magníficas cualidades, es que pocas veces hemos visto un portero que sea tan imprescindible como lo era Peter en los equipos en los que jugó. Tras ganar cuatro ligas en las cuatro temporadas que militó en el Brondby danés, el arquero rubio fichó en 1991 por un Manchester United que ansiaba ser el equipo que había sido décadas antes. Con el portero danés defendiendo el marco durante prácticamente toda la década de los 90, los diablos rojos vivieron la época más exitosa de su historia. Con un Schmeichel espectacular, que fue clave para ganar 5 títulos de liga inglesa, 3 copas y una Copa de Europa. ¡Hasta marcó goles para los diablos rojos!

En 1992, en la Eurocopa de Suecia, Peter Schmeichel brilló con su selección, y fue decisivo para lograr también la gesta más grande del fútbol danés, la Eurocopa de naciones. Tras años de gloria decidió jugar en un fútbol más tranquilo, como el portugués, país que conocía bien por tener allí su residencia de verano. Fichó por el Sporting de Portugal, y ganó la Liga portuguesa rompiendo la sequía de títulos ligueros del club lisboeta. Volvió después a Inglaterra, ya hecho todo un veterano, para defender la portería del Aston Villa y del Manchester City, eterno rival del United y club donde inició la carrera su hijo Kasper.

Jugó el mundial del 98 con su selección y veinte años después lo hizo Kasper, que también es un buen portero, y recuerda un poco al padre.

Schmeichel Cromo Panini