Steven Charles McManaman

Madrid y Liverpool tienen mucho fútbol en común, cuentas pendientes, chorreos, «cabrones simpáticos» y algunos futbolistas que han vestido ambas camisetas, como Owen, Anelka, Xabi Alonso, Morientes, Arbeloa… o nuestro protagonista de hoy, el simpático Steve McManaman, toda una joya del Liverpool que se ganó los corazones de los aficionados del Real Madrid.

Descendiente de irlandeses y buen católico, nació en Liverpool en en 1972, y como buen ciudadano scouser de pequeño era hincha del Everton. Sin embargo se formó en el Liverpool y debutó con el primer equipo en 1989. Cuando era todavía un yogurín, tuvo algún rifirrafe con Grobbelaar, pero con el tiempo demostró su valía. 
Macca era un centrocampista fino, con gran dribbling y cambio de ritmo, desequilibrante y creativo. Además, destacaba por su carácter alegre, y disfrutaba apartando rivales con esa sonrisa característica que llevan los que se divierten jugando a este deporte. 

Tras muchos años maravillando en Anfield, a punto estuvo de recalar en el Barcelona, pero en 1999 llegó a España para fichar por el Real Madrid. Cuatro temporadas estuvo McManaman vistiendo de blanco y conquistó dos Ligas y dos Copas de Europa, rindiendo a un nivel excelente y dejando goles para el recuerdo en un club con tanta historia como el Real Madrid. Aquel gol de vaselina en el Camp Nou, o el gol en la final de la octava…
Se retiró finalmente en el Manchester City pre-jeques en el año 2005. 

Con un carácter agradable hizo muchos amigos en España, se casó en Mallorca, y tiene una hija a la que desde pequeña le enseñó su pasión por el fútbol y por el Everton. El simpático Steve McManaman.