Víctor Hugo Aristizábal Posada

Higuita realizó el famoso escorpión en septiembre de 1995, otro futbolista colombiano, Víctor Hugo Aristizábal, parecía destinado a realizarlo en la Liga, pero no cumplió con las expectativas.

Era marzo de 1994, en Valencia ya se notaba «el caloret» y el fichaje de uno de los mejores delanteros de Colombia por el Valencia C.F era anunciado a bombo y platillo, llegaba el «Escorpión Aristigol» como remedio a la baja de Juan Antonio Pizzi, lesionado hasta final de temporada. Llegó recomendado por el Pacho Maturana y con el aval de ser una leyenda del Atlético Nacional, pues había conseguido grandes registros en el club verdolaga donde formó una pareja atacante demoledora junto a Faustino Asprilla.

Todos estaban expectantes del debut del Escorpión en el equipo che, pues además en aquellos tiempos, el fútbol en Colombia estaba de moda y todos veían a la selección cafetera firme candidata al triunfo en el mundial que se celebraría en verano en los Estados Unidos. Además, el delantero iba a tener un incentivo económico por cada gol que marcara y la afición che esperaba que saliera a dejarse la piel en cada encuentro. Pero, el juego de Víctor Hugo Aristizábal era difícil de entender, el Pacho Maturana dijo de él que era «el mejor jugador del mundo sin balón» y el publico se impacientaba al ver la nula participación de un delantero que parecía huir del esférico. Llegó demasiado tarde (apenas quedaba poco más de dos meses de competición) a un fútbol muy diferente y encima tuvo que debutar en el imponente Santiago Bernabéu.

No se adaptó, y volvió a final de temporada al Atlético Nacional ya que el Valencia no hizo efectiva su opción de compra. Solo anotó un gol, en un amistoso contra el Utiel, y en la capital del Turia se le sacó el mote de «Aristifora”. No triunfó en España, pero es toda una leyenda en el Atlético Nacional donde jugó en varias etapas durante su carrera hasta llegar a ser el máximo anotador de la historia del club colombiano. También triunfó en Brasil, donde jugó en el Santos, en el Sao Paulo y el Cruzeiro. Se retiró en 2008, en Nacional como una auténtica leyenda y dio gracias a la afición con estas palabras:

‘Señor, muchas gracias por haberme permitido nacer en Colombia, señor, muchísimas gracias por haber nacido en Antioquia, señor, demasiadas gracias por haberme permitido jugar en el Verde’.

El Escorpión.

Víctor Hugo Aristizábal